Lvds. nº 1155. Como si me quedara dormido con Vicky Moscholiou

By junio 8, 2022julio 15th, 2022Europa
POR LOS VALIENTES DUERMEN SOLOS

Como si me quedara dormido
Vicky Moscholiou

 

«Como si me quedara dormido estando de guardia. Me gustaba estar de guardia (…) Estaba por encima del jefe, ni siquiera él podía darme órdenes. Los colegas dormían. Y yo los vigilaba. Lo mismo me ocurría con la escritura. Era como si me encontrara de guardia. Y si me despertaba a las tres de la mañana, me levantaba, hacía café, encendía mi pipa, y escribía en la mesa de la cocina.» THEODOR KALLIFATIDES, Cap I. Μια ζωή ακόμα (Otra vida por vivir), pp. 37


→ 1/2. Detalles de las imágenes: Luces. Fracaso de reciprocidad. E=It p (2014) por Florence Montmare. [Archivo Los Valientes Duermen Solos. Imprenta Ex-Typographia 153. 1 de junio de 2022.]

𓁂 MIÉRCOLES, 8 de junio de 2022
 LUNA  – El Vaso de Tinta Roja y Negra
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          Luna en Virgo. Energía de aire y flor hasta llegar a la tarde, momento en que transitó a Libra. Venus brillaba como un proyector, era casi como si me llamara a un interrogatorio y yo no tuviera nada que decir en mi defensa. En eso pensaba cuando me senté frente a la ventana de mi habitación. No hallaba sosiego. El cuerpo me hormigueaba. Me levanté de nuevo. Al cabo de diez minutos me volví a la cama y para mi gran sorpresa me quedé frito.

          Aparece el sueño:
Ahora estamos Kallifatides y yo, los dos al mismo tiempo en la cocina. Llevaba puesta su bata roja; la azul estaba en la lavadora. Me dio un «buenos días» y se puso a hacer nuestro desayuno. Dos rebanadas transparentes de pan que él mismo hornea cada sábado, con un poco de queso y mermelada de ciruela y mora, hecha también por él durante los veranos en la isla. Primero partió un huevo para freírlo. Solíamos comprarlos en su isla, en una finca cerca de su casa. Nosotros cogíamos todos los que quisiéramos, depositábamos el dinero en una cajita y nos íbamos. Habían simplificado mucho su venta. Ni empleados, ni perros ni recibos.

          Nos invitaron a un acto literario panescandinavo en Helsingborg, la segunda ciudad más grande del sur de Suecia, con unos cien mil habitantes más o menos.
          Estaba muy emocionado. Y, sentados a mi lado, había buenos y conocidos escritores. Kallifatides era el más viejo de todos, algo que desde hace varios años ocurre a menudo y que considero un privilegio. La mayor parte de la gente le deja en paz, sólo algunos entusiastas se acercan para que les firme libros escritos hace veinte o treinta años. «Vamos envejeciendo juntos», les dice. Eran sus lectores, personas que le tenían en su mesita de noche. Lo absorbían como la tierra seca absorbe la lluvia. Se tiene que ser un extremo insensible para no emocionarse.
          Al abrir mis maletas me di cuenta que había olvidado el Diccionario de ideas y conceptos de Vostantzoglu*
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          *Ese libro le permitía seguir escribiendo en griego. Sin él se quedaría mudo. Gustavo Bueno exponía la distinción entre Conceptos e Ideas¹ que se hace desde el materialismo filosófico, como dos escalas distintas dentro del pensamiento. Los conceptos estarían definidos dentro de campos finitos, limitados, sectoriales, tecnológicos o científicos; mientras que las ideas, pero no proceden ni del Cielo ni de la Conciencia pura, sino que son posteriores a los conceptos, desbordan los campos precisos en los que estos se mueven, y resultan precisamente de establecer conexiones entre conceptos distintos pero relacionados. Así como los geómetras se dedican a analizar conceptos geométricos, la filosofía como disciplina se ocupa de analizar las Ideas. 

 


3/28 Luna. EL VASO DE TINTA. COMITÉ DE REDACCIÓN [Literatura] Theodor Kallifatides. Μια ζωή ακόμα (2018) [Hay trad. cast. de Selma Ancira: Otra vida por vivir.  Colección nº 213. Rústica cosida. 160 pp. 18 x 15 cm. Imagen de cubierta: Estudio del autor en Farösund, isla de Gotland. Fotografía de Selma Ancira. Preimpresión de Maria Garcia. Editor: Galaxia Gutenberg. Esta primera edición se terminó de imprimir en Capellades en la imprenta Romanyà-Valls en el mes de mayo del año 2019.]

          Hubo una época en que no sólo era el más joven, sino que además era extranjero y su apellido generaba problemas. En la librería, donde trabajo, le habían llamado Thodorís Theodorakis, Theódoros, Theódoros Kalinijta, Thodorís Kallifatiroides, y de otras formas también. -Teo. -Sé quien eres. Ese es el sueño de todo griego. Que la gente sepa quien eres.
          Kallifatides siempre hace broma sobre su apellido, por ejemplo, que el último emperador de Trebisonda tenía el mismo apellido, o que significa «el que habla bien» eso lo utiliza sobre todo después de una conferencia o, cuando habla con sus vecinos, les comenta que viene del verbo calafatear, es decir que significa «aquel que ponía brea en barcas y navíos» porque sabe que aprecian el trabajo manual.

          El acto se celebraba en el Teatro Municipal de la ciudad, ahí donde antaño inició la carrera de Ingmar Bergman, y en todos lados había fotografías de sus primeros espectáculos. Sólo Bergman y Károlos Koun le han dado esa impresión de absoluto dominio del espacio. En 1980 Kallifatides hizo su primer largometraje basado en su libro El amor. La compañía de Bergman era la productora y el propio Bergman asistía al rodaje todas las noches. Al principio Kallifatides estaba entusiasmado; por ahí de la mitad, un poco menos, y al final, decepcionado. Cada mañana se sentaban el uno al lado del otro y Bergman, desde el primer momento, lo detectaba todo. Las fallas en la iluminación y en la escenografía y, principalmente, que los actores no fueran veraces. Y el responsable era Kallifatides. La película no se salvó. La crítica fue contundente, hundió la película. Fuerte como aquellos bofetones que le daba su abuelo. No se hundió, pero sí cayó en una especia de apatía. Las malas críticas le habían afectado tanto que comenzó a tener episodios de amnesia.

          Ese año decidió no celebrar la Navidad con su familia, sino solo, en su casa de campo en la isla Gotland. Sabía que con frecuencia Bergman pasaba la navidad en su casa de campo en la isla vecina. En una ocasión le invitó a su cine particular para ver juntos la película Kaspar Hauser de Herzog, por la que Bergman sentía especial predilección. Kallifatides cometió el error de decirle que siempre le ha causado extrañeza el expresionismo alemán. Le molestó sobremanera. Fue una dura lección.
          Como artista eres lo que eres mientras eres. Luego no eres nada. Ni los perros te ladran cuando pasas. No lo había entendido. Kallifatides pensaba que la amistad tendría algún valor. Y así una tarde lo llamó por teléfono. Él también estaba solo. Eso le dijo de buen humor, como antes. Y entonces Kallifatides cometió otro error. Le preguntó si le apetecía hablar juntos de un libro que le estaba dando vueltas en la cabeza.

          No le apetecía. Esa fue su última conversación con Bergman. Punto y se acabó. Se acabó lo que se daba. Platón no lo decía así, pero quería decir lo mismo.

 


4/28 Luna. MINERVA ESTIRADA. TIPOS GRÁFICOS [Tipogtafía] Album Lvds Kallifatides. Detalles de las imágenes: Luces. Fracaso de reciprocidad. E=It p (2014) por Florence Montmare. [ARTWORK Los Valientes Duermen Solos. Imprenta Ex-Typographia 153. 1 de junio de 2022.]

          Las declaraciones de Bergman, recogidas por el diario Expressen, en las que recordaba su admiración por Hitler y el nazismo en los años de su juventud no habían alterado la paz del cineasta en su soledad de Farö, la isla de Gotland donde pasaba la mayor parte de su tiempo. Sí, en cambio, la había alterado la anunciada reedición de Honor y conciencia, sobre la falsa neutralidad del país en la II Guerra Mundial.

          En septiembre de 1999 volvía la polémica sobre un Bergman que recordaba su juventud de admirador de Hitler. El filósofo y matemático Ricardo Moreno (corresponsal en Estocolmo) lo recogía en un comentario periodístico:
          «Las nuevas declaraciones de Bergman sobre su abierta admiración por Hitler en su adolecer habían tenido más resonancia en el exterior, y en Suecia habían puesto una vez más el dedo en la herida de un pasado no muy lejano que, para vergüenza de muchos, se había ido abriendo camino no sin dificultades: la connivencia de Gobiernos, hombres de negocios e incluso ámbitos académicos con el nazismo.»

          En el verano de 1936, Bergman fue enviado a la ciudad alemana de Haina, en un programa de intercambio estudiantil, alojándose en la casa de un pastor luterano:

          «Toda la familia era ardiente partidaria de Hitler, y un acontecimiento importante era la reunión del partido en Weimar, en la que Hitler pronunciaba el discurso central». «Hitler», prosigue Bergman, «tenía un carisma extraordinario que electrizaba a la multitud. Éste es un recuerdo que ha quedado grabado en mí a través del tiempo (…) Mi padre era un hombre de ideas ultraderechistas. La gran amenaza eran los bolcheviques, que eran el objeto de nuestro odio. Nuestra familia tenía una casa de verano, y había un vecino judío que tenía una modesta vivienda en la playa. Una noche, mi hermano y algunos de sus amigos pintaron una cruz gamada en las paredes, y yo, «cobarde de mierda», no me animé a decir ni una palabra sobre esto» -relata Bergman, en su autobiografía, Linterna mágica, publicada a finales de los ochenta.

          Las simpatías del cineasta por el nazismo, que veía como una ideología idealista, permanecieron después de que estallara la guerra. Incluso hasta el punto de considerar que la resistencia de los patriotas noruegos y daneses contra la ocupación era un error porque creía que Hitler sólo quería protegerlos del comunismo soviético. Cuando, terminada la guerra, se fueron conociendo las atrocidades cometidas por los nazis, Bergman confiesa que no las quería creer y que pensaba que era propaganda instrumentada por los aliados.

«Cuando la verdad lo confirmó yo no quería creerlo», dice, «fue un trauma brutal que me despojó de un golpe de mi inocencia».

 


→ 5/28 Luna. Ilustración de la edición sueca diseñada por Henning Trollbäck. Publicado el 24 de febrero de 2017 por la editorial Albert Bonnier.

 

 

          Bergman, que siempre se declaró desinteresado de la política, que nunca fue un asunto que se reflejara en su abundante filmografía, y que a lo sumo se declaró alguna vez socialdemócrata, hizo después declaraciones sobre el tema de sus viejas simpatías nazis a la periodista y escritora sueca María-Pía Boethius, que ha investigado durante muchos años la historia de Suecia en relación con el nazismo, y reunió en un libro, publicado en 1991, con el título de Heder och samvete (Honor y conciencia), el fruto de esas investigaciones. Sus conclusiones fueron criticadas por algunos círculos del país que se resisten a que la verdadera historia se abra camino.

          El periodista Ricardo Moreno investigó acerca del libro de Boethius, que fue publicado en una edición corregida y aumentada, lo que trajo de nuevo a la polémica cosas que muchos quisieron mantener bajo la alfombra.

          «Cuando la editorial Ordfront me propuso la reimpresión de Heder och Samvete, declaró la autora, decidí reescribirlo. Muchas cosas han pasado desde su primera edición, en 1991, y mucho de lo que yo dije entonces y tuve que defender, hoy es aceptado por todos. No debe haber nadie en la Suecia de hoy que sostenga la versión de que el comportamiento del país durante la Segunda Guerra Mundial fue el de un país neutral. El escándalo en torno al asunto del oro de los judíos ha hecho que muchos adquieran conciencia del oportunismo sueco durante la guerra», declaró Boethius.
          Ingmar Bergman fue víctima de un entorno familiar y social de fuerte adoctrinamiento anticomunista y reconoció su error con toda honestidad. Pero hay otros cadáveres en los guardarropas suecos que nadie quiere mostrar y que las declaraciones del cineasta vuelven a poner de incómoda actualidad.

          La sociedad actual admite que un pobre se vuelva rico o un labrador matemático. Pero Maria Callas no puede volverse Vicky Moscholiou*, ni viceversa.
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          *Conocida cantante griega de música popular. Vicky Moscholiou² murió en Atenas en 2005 después de una batalla de dos años contra el cáncer. El 14 de marzo de 2010, Alpha TV la clasificó como la decimotercera artista femenina mejor certificada en la era fonográfica de la nación (desde 1960).

 


6/28 Luna. UPPER EGYPT SERIES. ANARQUÍA ELÉCTRICA [Fonética y Sonora] Vicky Moscholiou. Hathike to feggari/The Moon is Lost (1964) [LP Álbum. 12 canciones (A6/B6). Sello: EMI. Este primer planchado se publicó en Grecia en el año 1966.]

          Pasó esas Navidades solo, sin más compañía que la de una zorrita pequeña que llegaba por las noches a pedir algo de comer porque la nieve lo había cubierto todo. La llamó Nina, como la heroína de Chéjov.

          El engalado público le recibió si no con euforia, sí con un entusiasmo cálido y moderado. Y de pronto todo se acabó. Escritores y organizadores, y yo mismo, cenamos juntos. Les dieron seis mil coronas a cada uno, libres de impuestos gracias a un párrafo sobre la colaboración panescandinava y demás. Aquello fue comentado de todas formas posibles porque, como decía Oscar Wilde, nadie habla tanto de dinero como los escritores.
Yo me quedé junto a Kallifatides a la ventana de su habitación que daba al mar, que más que ver, oía. De pronto me acordé de que su novela El amor, escrita hace treinta años, comenzaba de una manera similar. Había empezado a imitar sus novelas. Soplaba un viento salvaje, que para más inri, se intensificaba en el estrecho entre Suecia y Dinamarca y caía sobre el desdichado Helsingborg.

          La emigración no le había hecho escritor. Kallifatides no era el resultado de determinadas circunstancias sino de la confrontación con ciertas circunstancias, como, por otro lado, lo somos todos.

          Cuando Kallifatides llegó por primera vez, tenía mil sesenta habitantes. Él era el único extranjero. Desde entonces la población había bajado a ocho-cientos cincuenta y seis, pero ya no era el único extranjero.
          Primero llegaron unos rumanos. Luego llegaron nueve muchachos, refugiados de Afganistán. Estaban solos. Poco después llegaron unos ochenta refugiados de Siria. Los habitantes de Fårösund, por lo menos una buena mayoría, reaccionaron positivamente. El mundo estaba cambiando. Todo estaba cambiando.

          «En periodos de crisis los movimientos extremistas ganarán algo de terreno. Siempre sucede. El propio Hitler fue la consecuencia de una larga crisis de Alemania. Incluso esta crisis ya ha dado lugar a algunas medidas extremas y a demostraciones muy fuertes de nuestra insolidaridad (…) También tenemos ahora la experiencia de Hitler. Tenemos que parar a la extrema derecha. Y estoy seguro de que lo haremos»,  -afirma Kallifatides.

          El 3 de junio de 1986 hacía pocos días que había muerto Mircea Eliade y Mario Munchnik no escatimó en denunciarlo. Desde luego, la revolución aludida era la de la Legión del arcángel Miguel, fundada, en 1927 por el fascista ultranacionalista Corneliu Codreanu, que en 1931 dio lugar a la infame Guardia de Hierro.
Mircea Eliade fue nazi. Se sintió de luto cuando en 1938 asesinaron a Codreanu, y nada encontró de oprobioso en representar en el extranjero, como agregado cultural, a un Gobierno rumano que, en 1942, firmaba con el delegado de Eichmann, Gustav Richter, el acuerdo para la deportación de todos los judíos rumanos a los campos de exterminio.

 


7/28 Luna. MINERVA ESTIRADA. TIPOS GRÁFICOS [Tipogtafía] Album Lvds Kallifatides. Detalles de las imágenes: Luces. Fracaso de reciprocidad. E=It p (2014) por Florence Montmare. [ARTWORK Los Valientes Duermen Solos. Imprenta Ex-Typographia 153. 1 de junio de 2022.]

         A pesar de que el hotel tenía ventanas con triple cristal, el viento y las olas se escuchaban y llegué a la conclusión de que pasaría la noche en vela, y no porque el ruido me molestara, sino porque la tempestad me excitaba, casi como que de adolescente leí Cumbres borrascosas de Emily Brontë; relacioné el amor impetuoso pero desdichado con tormentosas condiciones meteorológicas.

          Por las noches jugábamos juegos sencillos, como el Thanasis, donde lo único que se necesitaba para ganar era suerte. Ya habían dado las doce. En mi sueño con Kallifatides no lograba conciliar el propio sueño. Y el tiempo estaba cambiando.
          La temperatura caía en picado. Con un tiempo como aquel, Kallifatides empezó a pensar en su esposa. En pocas palabras me comentó que su mujer es ave nocturna. O quizá se volvió, para tener un poco de tranquilidad, quién sabe. Cuando Kallifatides iba a la cama, ella iba al ordenador. Facebook y emails. Se acercaba para darle las buenas noches y ella lo miraba distraída, como si no se acordara de él.
Si fueran más jóvenes, ya se habrían separado, le decía, y ella, en vez de hacer un comentario, le enseñaba en su ordenador una foto, diciéndole que su hija estaba en Edimburgo en un festival de literatura, y que se había encontrado con Ian McEwan al que adoraba. Kallifatides, por supuesto, sentía celos; sin embargo a él también le gustaba McEwan, e incluso se jactaba de haberlo leído cuando aún nadie lo conocía, por lo tanto se lo disculpaba refunfuñando.

          Me sigue hablando de Gunilla refiriéndose «mi esposa»; bromeaba con él y él se reía. -Cuando viva solo, sin «su esposa»,  no sabrá ni freír un huevo -le dije. «Su esposa», a sus setenta años, vive con mayor despreocupación y disfruta de la vida diez veces más que cuando era joven. Por desgracia Kallifatides no es así.

          En el sueño salimos de la habitación. En el bar del hotel había mucha gente, pese a ser pasada la medianoche. Los hoteles, para hacer frente a la crisis económica, ofrecen grandes descuentos para las parejas de enamorados, matrimonios con hijos pequeños o jubilados en buena posición. En todas las mesas había velas encendidas, manos que se rozaban, risas. Ese tipo de situaciones, por lo general, nos asustan, porque nos dejan fuera. Introducirse así, sin haber sido invitado, en un grupo de gente alegre es mucho más difícil que ser aceptado en un grupo de gente triste. No es tan extraño. La tristeza necesita compañía, la alegría es más bien autosuficiente.

          Pedimos una cerveza y nos pusimos a observar a los que jugaban a los dardos. Por alguna razón todos nos parecían muy tontos. Para empezar y, sobre todo, estaban bebidos. Por supuesto que eso daba ciertas libertades a los enamorados. A Kallifatides el muchacho le parecía un patán. Él solía explicar que, tradicionalmente, los hombres se dejaban crecer la barba cuando ya deseaban mantener distancia con las mujeres. Los pelos en la cara volvían a ser símbolo de hombría.

          Me aburrí. Después de los setenta y cinco nadie escribe, me dijo. Kallifatides ya los había cumplido. Me preguntaba si debía abandonar la escritura. Dejarla antes de que ella le dejara. Kallifatides, antaño veía el mar y quería hacer el amor con él. Ahora ya no lo veía. Sobre todo lo recordaba. En Estocolmo la pobreza ya era evidente. Mendigos en las calles y gente sin techo. Al mismo tiempo, neonazis que prendían fuego a los campamentos de refugiados, mientras el partido más reaccionario subía en cada sondeo.

 


8/28 Luna. MINERVA ESTIRADA. TIPOS GRÁFICOS [Tipogtafía] Album Lvds Kallifatides. Detalles de las imágenes: Luces. Fracaso de reciprocidad. E=It p (2014) por Florence Montmare. [ARTWORK Los Valientes Duermen Solos. Imprenta Ex-Typographia 153. 1 de junio de 2022.]

          Kallifatides no sólo era un inmigrante, era un griego. Me acordé de los afiches de Goebbels, en los que se representaba a los griegos como monos. También acordé de las palabras que había escrito Kallifatides en su prólogo Esclavos y patrones, en 1973. En 2015 faltaba toda la fuerza interna que pudiera haber en él para aguantar la vergüenza de que Grecia fuese humillada cotidianamente por todos. Europa calculaba la deuda, mientras en el Egeo los refugiados arriesgaban su vida día tras día. Los había visto con sus propios ojos en Symi, adonde había ido aquella primavera por trabajo. -Qué va a pasar con estas personas -Le pregunté. -Se las arreglarán, como nos las arreglamos nosotros.

          Me contó la historia de los bebes en brazos de sus madres salidos de Albania. Lo cierto es que su padre había sido un refugiado. Y él, un emigrante. Y los dos, «se las habían arreglado». En el barrio de Kallifatides, los cafés estaban llenos de desempleados y los vendedores ambulantes aumentaban. A uno le compró diez mecheros en la calle Gyzi. Ninguno funcionaba. En una tienda grande de la calle Athinás, los perros habían aprendido a distinguir a los buenos clientes de los que sólo miraban. La pobreza no sólo se veía. Se olía. El centro de Atenas despedía un olor nauseabundo, mezclado con perfumes caros. «Hedor a humanidad», habría dicho Kostakis si viviera.

          Mendigos por todos lados. Algunos lisiados mostraban sus muñones. Mujeres sentadas en las aceras con sus bebés en brazos. Muchachos jóvenes arrodillados como si estuvieran rezando. Y nosotros pasábamos frente a ellos, unos avergonzados y otros con una indiferencia impuesta por el dracma, la moneda más antigua del mundo. Sólo que el dracma ya no existía.

          Justo al lado, los arqueólogos habían excavado partes de la antigua Via Sacra. La pobreza, la indigencia, los vagabundos, las víctimas de nuestro tiempo flotan en el aire como una nube densa y oscura sobre la ciudad. No sólo encima de casas y edificios, calles y callejones, sino sobre el pasado.

          Cerca de la plaza Exarjia estaba la escuela a la que Kallifatides fue durante la década de los cincuenta. Ahora la plaza era un lugar de venta de drogas. Muchachas que se vendían por un sobrecito o una inyección. Un camello comenzó a golpear con furia a una de las chicas, que de miedo no se atrevía ni a gritar. Nadie reaccionó. Indiferencia absoluta.

          Esa noche no pude dormir. No conseguí olvidar esa imagen. A las tres de la mañana salimos al balcón del hotel en el que nos habíamos hospedado. El sueño, sus oscuras montañas, el Egaleo y el Parnés, en el horizonte; aquí y allá, la ciudad dormía. Nunca antes habíamos visto la ciudad así. La pobreza era una vieja compañera, pero aquella indigencia no. Habíamos visto las barracas de los refugiados del Ponto y de Asia Menor en barrios como Polígono o Ilísia. Pobreza, sí, pero todo limpio y bien cuidado. «Pese a ser pobres, tienen su orgullo», decía la madre de Kallifatides.

          Ahora las tiendas estaban cerradas, las calles sin luz, la gente dormía en los parques, en los callejones, en los pasajes. Pero lo peor era la amenaza que pendía en la atmósfera. Parecía una ciudad en espera de un terremoto. Por primera vez Kallifatides no se sentía cómodo caminando solo por la noche en Atenas. Eso era la humillación más grande, el destierro definitivo. Tener miedo de los demás, y que los demás tengan miedo de ti. Hemos dejado de ser individuos aislados para convertirnos en tribus.

 


9/28 Luna. MINERVA ESTIRADA. TIPOS GRÁFICOS [Tipogtafía] Album Lvds Kallifatides. Detalles de las imágenes: Luces. Fracaso de reciprocidad. E=It p (2014) por Florence Montmare. [ARTWORK Los Valientes Duermen Solos. Imprenta Ex-Typographia 153. 1 de junio de 2022.]

          Ahora olía como huelen los viejos retretes de los pueblos. Un hedor pestilente, asfixiante, que hizo que nos tapáramos la nariz con las manos. Habían trazas de los vagabundos que pernoctaban ahí, griegos y refugiados de otros países. Latas de conservas abiertas, jeringas usadas y condones. La crisis económica de Grecia era visible en toda su desnudez. La pobreza, incluyendo la pobreza extrema, no le era desconocida. Desde niño había visto en las barracas del Polígono donde vivían los refugiados griegos del mar Negro y de Asia Menor. Eran paupérrimos, pero tenían su dignidad. Eran limpios, se aseaban a diario, su miseria no era repulsiva. Ahora se había vuelto repulsiva, tanto en Pevkakia, su barrio ateniense, como en la plaza de su barrio de Estocolmo. Se había declarado una guerra sobre estos seres humanos. Los pobres habían dejado de ser personas, para convertirse en un problema. Lo mismo hizo el nazismo con los judíos, los comunistas, los homosexuales, los gitanos y muchos otros.

          En otro tiempo Kallifatides pensaba que cada persona había de ser responsable de su vida. Eso exigía de sí mismo y de los demás. Le asombraba de que hubiese personas que se permitieran caer tan bajo. Estaba equivocado y ahora lo veía. Pedía responsabilidades de alguien que se ahogaba porque no sabía nadar, en vez de condenar a quienes podían ayudarlo y no lo hacían. -¿Qué le pasa? -Le pregunté. -Qué no me pasa -me respondió.

          Europa quería su dinero. En este sueño yo me asfixiaba. Una noche en la plaza Gyzi nos sentamos en una suvlakería, a comer algo. El camarero era albanés y hablaba un griego extraordinario. -¿Feta, acelgas y retsina también hoy? -nos preguntó sonriendo.

          Desperté a las cuatro y media. Me acosté y no decía hmm, pensando en que podría dormir todo lo que quisiera. Al día siguiente, me acordé del origen de la retratista de Kallifatides*
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          *Florence Montmare es una fotógrafa nacida en Viena y criada en Estocolmo por padres suecos y griegos que hablan alemán. Estudió fotografía en Nueva York en la Escuela de Artes Visuales y el Centro Internacional de Fotografía. Después de algunos años colaborando en proyectos de bellas artes en París y Nueva York con Sam Samore, estableció su práctica de estudio en Nueva York y Estocolmo. Durante más de 20 años ha creado fotografías, películas, instalaciones y actuaciones.³

 

           A menudo, el intento de censurar un texto, una representación o un objeto artístico es un reclamo para el público, asegura Adela Cortina en un artículo recibido en el día de hoy 8 de junio (Autocensura: destruyendo la democracia). 

           La profesora Adela Cortina es una filósofa que siempre ha defendido que “la ética debe servir para ser justos y felices”. Esta es la tesis del libro La espiral del silencio. Opinión pública: nuestra piel social, publicado en 1982 por la politóloga alemana Elisabeth Noelle-Neumann. Adela va a defender a los resistentes, a los que rompen el silencio desde el nacimiento del pensamiento woke y de la cultura de la cancelación. Recurre al apotegma de Tocqueville, Nietzsche, Thoreau, Levitsky y Ziblatt; a ese ancestral instrumento que es la vergüenza social, tan bien relatada en textos como Las amistades peligrosas (1782), de Choderlos de Laclos. 

          Pero todo eso sigue siendo fundamentalmente el tipo de mundo que hubiéramos visto de haber estado ahí. Sólo que no estábamos allí. No había nadie. Según la ciencia, en aquel entonces no había ningún ser humano. No había sentidos: ni tacto, ni olfato, ni gusto, ni vista. Y a pesar de todo, en tal caso, lo que se deriva de ello es muy sugerente. Y una de las cosas que sugiero es que hay que distinguir, como hizo Kant, entre un mundo «en sí», lo que el filósofo, poeta y ensayista inglés, Owen Barfield califica de «no representado», y un mundo representado relativo a nuestra conciencia, que él llama «mundo fenoménico». Este «mundo material», divorciado de la consciencia que lo crea, es el «ídolo» del subtítulo que Barfield puso a su libro Saving the Appearances (Harcout, Brace & World, Nueva York, 1957)*

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          *Sin duda es una idea radical que los evolucionistas contemporáneos se resisten a aceptar. Pero aún más radical es el cambio fundamental que el argumento de Barfield provoca en nuestra relación entre mundo y consciencia humana. Barfield arguye que, como hemos visto, la historia del lenguaje  sugiere que en una época temprana la consciencia participó del mundo, en vez de ser, como ahora,  una especie de fantasma que lo ronda.  Con el tiempo se fue perdiendo esa participación, desde que Descartes partió el mundo en dos. Poco después, los seres humanos empezaron a investigar el mundo fenoménico -creado por su propia consciencia- en busca de respuestas a preguntas sobre su propio origen, pero poniendo el carro delante de los bueyes como método fundamental.  

 

          Cortina es la creadora del término aporofobia (odio al pobre), reflejado en su libro Aporofobia, el rechazo al pobre (Paidós, 2017), en el que analiza esta actitud en las sociedades europeas y la estadounidense.

          Barfield afirma que el mundo que vemos es como es porque nuestra conciencia es como es. Si nuestra conciencia fuese distinta, el mundo también lo sería. 

 

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10/28 Luna. MINERVA ESTIRADA. TIPOS GRÁFICOS [Tipogtafía] Album Lvds Kallifatides. Detalles de las imágenes: Luces. Fracaso de reciprocidad. E=It p (2014) por Florence Montmare. [ARTWORK Los Valientes Duermen Solos. Imprenta Ex-Typographia 153. 1 de junio de 2022.]

 

ABC DE Fisgar

Letras puestas en Papel

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AMMYT

          “Me sentí libre y confortable, y al tiempo un poco triste”, escribe Kallifatides. Así habló y luego arreó a sus corceles. A su Grecia natal me la llevé en su carro, conduciéndola por la fuerza al reino de la oscuridad. Tuvo lugar al anochecer, cuando una brisa ligera reemplazaba al bochorno del día. Entre mis impresos estaba Ammyt: Diosa híbrida de la psicostasia. Monstruo con cabeza de cocodrilo, mitad delantera de león y mitad trasera de hipopótamo.  No recibió culto específico y fue devoradora de aquellos Muertos que no tenían el corazón tan ligero como la pluma de Maat. 

 

BHÊDÂBHÊDÂ

Kallifatides ahonda en el despojamiento que el autor ha vivido desde que emigró a Suecia. Y su escritura también sirve como enseñanza para estos tiempos que corren y en los que la desesperación empieza ya a hacer mella en mucha gente, harta de una pandemia que no remite y de las consecuencias que para todos tiene. Retomemos el tema del simbolismo, común a la mayoría de las tradiciones. No resulta costoso descubrir la correspondencia «microscósmica» de un impreso lunar entre mis papeles. Esto evoca a la terminología hindú de «Distinción sin separación».

 

CANCRI

          Cancri o Crab: del latín «cáncer»; el que picó a Hércules. Fue catalogada por el astrólogo griego Ptolomeo en el siglo II. Se denomina punto Cáncer o solsticio de verano, situado en el hemisferio celeste norte. La puerta solsticial al verano, o el signo de Cáncer, corresponde al sur en el año, y al norte en cuanto al curso del Sol. Pensar que una nueva vida nos quedará por vivir cuando por fin termine esta pesadilla puede ayudarnos a sobrellevarla como a Kallifatides su exilio lingüístico, que es lo que narra en este libro testimonial. Entre mis impresos, cabe recordar que aquí se encuentra otra relación inmediata más con el fin del ciclo.  Los astros se levantarán por Occidente y se pondrán por Oriente.

 

DIEU LIEUR 

         Dieu lieur es la «ambvivalencia» del simbolismo de los lazos y nudos: artículo de Mircea Eliade (julio-diciembre de 1948) que había quedado bastante desprestigiado desde que en los ochenta le destaparon al entonces ilustre historiador de las religiones asentado en Chicago su pasada devoción por el fascista Codrenau y su siniestra Guardia de Hierro. No obstante, el tío sigue volviendo y hace un tiempo me topé con Oceanografía (Hermida Editores, 2020), un conjunto de textos que Eliade publicó en 1934. Entre ellos hay uno, La moda masculina, en el que encontramos a un Eliade insólito hablando no del dualismo iranio o las hierofanías de los dacios, sino de qué has de ponerte.

 

ESPINAS

          Papel simbólico de plantas espinosas como la rosa, el cardo, la acacia, el acanto, etcétera. La crisis del mundo, la pobreza que desde 2008 corroe la espina dorsal de su país natal y de su tierra adoptiva le paralizan, pues, el lenguaje mismo. Deja el estudio, vuelve a la casa, pero con él no conviven ya las ideas o las metáforas. Kallifatides no existe. “Lo malo era que yo no tenía idea de qué era lo que me impedía escribir”, dice. La editorial sueca le ofrecía “copiosos anticipos” para que escribiera lo que quisiera. Pero no había escritura.

 

FEBE

          Encontré una antigua historia sobre los amores de una diosa del lago Boibis, al norte de Grecia. En el dialecto local ese nombre significaba «el lago de Febe».  En la vida de Theodor Kallifatides hay esa aldea, Molaoi, perdida en las entrañas del Peloponeso, donde todo empezó, el lugar en el que arrancan sus recuerdos. El nombre Gunilla plantea dos posibilidades respecto a su origen y etimología, por una parte, hay quienes aseguran que es una de las variaciones suecas de Gunhild, nombre germánico compuesto por las voces «gunda» que significa “luchar”, y «hild», cuyo significado es “batalla”, por lo que le dan la interpretación etimológica de “la feroz en la batalla”. Otros autores insinúan que Gunilla es una variación de la voz germánica Gundahar, cuyo segundo componente sería la voz «hari» que significa “ejército”, razón por la cual sería interpretado como “guerrera famosa”.

 

GUNDA

          El nombre Gunilla es una de las variaciones suecas de Gunhild, nombre germánico compuesto por las voces «gunda» que significa “luchar”, y «hild», cuyo significado es “batalla”. Hay una variación de la voz germánica Gundahar, cuyo segundo componente sería la voz «hari» que significa “ejército”. Mucha gente le ha preguntado a Kallifatides a lo largo de  los años por qué su esposa Gunilla no ha aprendido mas griego o por qué él no se dirige en griego a sus hijos. «La única respuesta absoluta -admite- es que nunca quise. Preferí que ellos me enseñasen sueco a mi. Me gustaba más su lengua y, además, yo la escribía.»

 

HAQQ

          Visto del lado de la verdad (El-Haqq). Esta decisión de cambiar de lengua la toma tras el deseo de “emigrar de sí mismo” y la necesidad de viajar a su país natal. ‘Otra vida por vivir’ también nos habla de las dos Europas: la del norte, donde vive Kallifatides, y la del sur, donde nació. 

 

ION

          ¹ Esto nos llevaa la historia de la vaca lunar errante, cuya heroína fue Io en otra versión: otra mujer a la que Zeus amara. Se afirmaba también que Io era la misma Isis de los egipcios, y que esta gran diosa se había convertido en una vaca tricolor; a veces era blanca, a veces negra, otras veces del color de la violeta (ion), nombre que en nuestra lengua suena como el de Io. 

 

JACKSON KNIGHT; W.F.

          En su libro, La cueva y el laberinto (publicado en É.T., octubre y noviembre de 1937), W. F. Jackson Knight expone investigaciones que tienen por punto de partida el pasaje del libro VI de la Eneida donde se describen las puertas del antro de la Sibila de Cumas: ¿por qué están grabados en esas puertas el laberinto de Creta y su historia? El autor se niega, a ver en ello, una simple digresión. Estima que ese pasaje debe encerrar un valor simbólico real, fundándose una estrecha relación entre el laberinto y la caverna, vinculados  ambos con la misma idea de un viaje subterráneo.

 

KOMION

          Cultismo del griego “donde cuidan” destinado a los locos. “La escritura es como un manantial”, escribe Kallifatides. 

 

LÛZ

          Nombre oculto del cual los caldeos hicieron Pardes y los occidentales «paraíso». Kallifatides cuenta una historia que a la luz de lo que estaba ocurriendo en el mundo entonces y de lo que continúa ocurriendo hoy cobra otra dimensión.

 

MALAKI

          Anagrama de Mikaël. En lugar del aspecto de cocodrilo devorador, el Makara reviste entonces el aspecto del delfín «salvador». Mircea Eliade era nazi. Desde luego, la revolución aludida era la de la «legión del arcángel Miguel», fundada, en 1927 por el fascista ultranacionalista Corneliu Codreanu, que en 1931 dio lugar a la infame Guardia de Hierro.

 

       NÛN 

          Sentido espiritual de la letra árabe nûn, como una regeneración del ser individual cósmico: esta letra está constituida por la mitad inferior de una circunferencia y por un punto a modo de centro. “Grecia había cambiado sin preguntarme” y, ante todo, se da cuenta con dolor de que ya no siente como suyo este mundo. La conclusión a la que llega es que “cuando no tienes nada que decir, lo dices mejor en tu lengua materna”, y el fruto de aquella es, por suerte para los lectores, esta personalísima crónica.

 

OS-HADHI

          Simbolismo hindú de «planta». Unos chicos, recitando a Esquilo, habían devuelto a Kallifatides a su tierra, a su lengua. Le devolvieron la vida. Lean esta prosa: es un poema y es un hombre. “No escribía. Hablaba. Una palabra se unía a la siguiente como si fueran hermanas gemelas. No tenía miedo de cometer errores, aunque sabía que los cometería. Era mi idioma. Era mi idioma. No me sentí cohibido, no tenía necesidad de impostar la voz”.

 

PITRI-LOKA

          En el simbólico védico la puerta del Pitri-loka está situada hacia el sur. Un muchacho griego, hace medio siglo, harto de la falta de trabajo y el caos que lo rodeaban en su país natal, consiguió escapar a Suecia. Sobrellevó allí la difícil vida del inmigrante. Ganándose la vida como podía, aprendió la lengua y tan bien que allí se descubrió una vocación de escritor y comenzó a escribir en sueco. Tuvo bastante éxito. Tanto, que pudo ganarse la vida escribiendo novelas y ensayos. Se casó con una sueca, tuvieron hijos, nietos, se compraron un apartamento, luego una casita de verano y un pequeño piso donde él se encerraba mañana y tarde a leer y escribir. Theodor había cumplido ya los setenta y tantos años cuando un día, de pronto, experimentó algo que no había conocido hasta entonces: un bloqueo intelectual. 

 

QUÊTE

          Su abuela decía: “Las palabras no tienen huesos, pero los rompen”. La visión de Grecia, aquella devastación, lo puso a escribir de nuevo, a restaurar la voz y los huesos. Mitología, filosofía y religión nacen de una misma sensación de pasmo y desamparo. La quête agobiada y convulsa de esos valores desemboca en la forja fantástica de unos seres que, sólo con ser postulados como existentes, liberan nuestro espíritu de las imágenes de enfermedad y muerte que lo cercan.

 

RÓDOS

          ¹ La isla de Rodas. Pero lo más probable es que el nombre de Rodas haga referencia a una flor, bien sea la del granado o bien a la rosa misma. De hecho, en numerosas monedas rodias la rosa es un elemento iconográfico de primer orden. Además, la flor del granado en griego clásico se expresa con la palabra ροια. Rodas es conocida en latín como Rhodus. Su nombre primitivo fue Ofiusa(Οφιουσσα) por la abundancia de serpientes que al parecer tenía la isla.

 

SYRINX

          En ‘Otra vida por vivir’, Kallifatides reflexiona sobre el trato a los mayores durante la pandemia. Tenía previsto acudir a Pan, quien a su vez, por las noches dirigía las danzas de las Ninfas: también se anunciaba en las mañanas y oteaba desde las cimas montañosas. De él se conocen muchas historias amorosas, en las cuales perseguía ninfas. Así la ninfa Pitis se convirtió en Pino; Siringe se volvió una caña con la que pan elaboró la syrinx (siringa), una flauta provista de una hilera de huecos; Eco, perseguida por Pan, se transformó en una mera voz, un mero sonido refractado. 

 

TAIFA

          ¹ Adquirí los libros de Kallifatides, puestos uno al lado del otro, apilados en el local de la barcelonesa Taifa Llibres del Carrer de Verdi 12. Taifa era una de las tres Reinas de Orcómenos, cuya forma visible era la de tres piedras sin tallar. Fueron respectivamente llamadas Aglae: “la gloriosa”, Eufrosine: “alegría”, y Taifa: “abundancia”. 

 

ULRICA 

          El poder simbólico de la música es, en un cacofónico contexto, propiamente dia-bálico. El diabolus in musica sobrevuela de forma embrujada a través del demoníaco Credo: en clave de melodrama cómico este ambiente musical dia-bálico es evocado, como en un conjunto brujeril, antes de que la profetisa sea poseída por Satanás, en la segunda escena del primer acto Un ballo in maschera, con la comparecencia de Ulrica de Dinamarca (y de toda la comitiva real -camuflada- de Gustavo III de Suecia). Ulrica fue Reina de Suecia, esposa del rey Carlos XI. Ulrica es, también, un cuento de Borges: trata sobre el encuentro entre una mujer noruega, Ulrica, y un catedrático colombiano de la Universidad de los Andes, Javier Otárola (primera persona del relato), en la ciudad de York. En ese encuentro, los protagonistas se enamoran y se apodan con los nombres de los héroes del relato islandés del epígrafe, Brynhild y Sigurd, respectivamente. El cuento, además de presentar un aspecto poco frecuente en la obra de Borges como es el enamoramiento del protagonista, deja entrever hacia el final que el relato forma parte de un sueño.

 

VESTA

          Diosa Virginal cuyas Sacerdotisas dedicadas a su culto, las Vestales, presidían el fuego del hogar. Mencionaré en breve que a través del aire cayó Hefesto ( echado del Olimpo, tardó el día entero en caer). La historia describía el nacimiento de un niño que renqueaba de ambos pies, puesto que las plantas y los talones estaban en posición invertida, no adaptados para caminar. Esta desfiguración se nos muestra claramente en las antiguas vasijas pintadas. Las narraciones habían comenzado a conectar al dios con los grandes Vulcanos o volcanes del oeste, con el Etna y el Vesubio. Hefesto fue considerado dios del fuego subterráneo; en nuestra lengua hephaistos también significaba fuego. En cuanto a Cedalión fue tutor de Hefeso, a quien Orión cogió y se echó a las espaldas, a fin que el enano lo guiara; referido a las historias sobre la constelación de Orión. Comenzó entonces la errancia de Orión: allí había Orión retado a Ártemis a una competencia con el disco.

 

WOKE 

          Woke es la forma en pasado de “despertar” en inglés, pero desde 2017 el Diccionario de Oxford admite el uso informal de la palabra con el significado de “alerta a las injusticias y discriminaciones en la sociedad, especialmente en lo relativo al racismo”. El primer uso registrado de woke corresponde a un artículo sobre sindicalismo del año 1942 publicado en la revista afroamericana Negro Digest, en el que un minero hablaba de sus reivindicaciones usando el verbo “despertar”.

 

XENOCLES

          En la tierra natal de Kallifatides resuenan secas la humillación y la pobreza. Ya el solo nombre de Hades comporta una impresión negativa, ajustada incolora imagen del Inframundo que se hacían los hombres. En una vasija del maestro arcaico Xenocles vemos a Zeus, Posidón y Hades. 

 

YACOBAKI

          En ese exilio Kallifatides se hizo escritor de dos lenguas. Supongamos que nosotros hemos conocido en nuestra lengua imaginaria a un griego parecido que nos relata la mitología de sus ancestros. Todo lo que sabe de ella es lo que se lee en los clásicos o se aprende de los monumentos. La llama «nuestra mitología» y cuando dice «nosotros» quiere decir los antiguos griegos. En esa Constantinopla de 1818 he dado con un griego educado de nombre Yacobaki Rizo Néroulos; quien hablaba francés tan bien como hablaba el griego.

 

ZETA

          Algo así pudo ocurrir al aplicarse la lista de letras fenicias a la lengua griega en la serie de las sibilantes, ya que el signo de la zeta en griego –siempre según la reconstrucción de Jeffery– procedía de la zayin fenicia que representaba el sonido (ts) y se usó en cambio para notar (z). En la antigüedad se la consideró como signo de mal augurio y figuraba como las sinuosidades del Rayo. Los latinos solo la usaban en las voces tomadas del griego.

 


→ 11/28 Luna. MINERVA ESTIRADA. TIPOS GRÁFICOS [Tipogtafía] Album Lvds Kallifatides. Detalles de las imágenes: Luces. Fracaso de reciprocidad. E=It p (2014) por Florence Montmare. [ARTWORK Los Valientes Duermen Solos. Imprenta Ex-Typographia 153. 1 de junio de 2022.]

EPÍLOGO

 

          Cuando uno recorre Otra vida por vivir, de Kallifatides, nada lo mueve a levantar la vista y mirar al cielo.
Agarré este libro delicado, finamente filosófico, el primero que Kallifatides escribía directamente en griego después de cincuenta años, en Huddinge, un 28 de febrero de 2016. El olor a claveles pudiéndose, los colores me dejan en un estado de náusea visualmente inducida.
Aquellos muchachos, su maestra, Olimpía Lampusi, y las palabras de Esquilo, que le devolvieron a su lengua, la única patria que todavía le queda y la única que no le heriría. No sólo le honraron. Salvaron en él lo que aún podía ser salvado.

          ¿Qué importancia tenía en qué rincón del mundo viviera?
Mi viaje por las imágenes de Florence Montmare pasó de ser una vaga idea -por el hecho de haber retratado a Kallifatides- a una investigación mucho más seria, cuando su obra Luces Fracaso de reciprocidad E=It p me sugirió a su inmenso simposio.
Desde el mismo comienzo, pude beneficiarme del entusiasmo y la generosidad del propio Kalllifatides vertidos. Algunos datos aparecen en el libro. Otros tuvieron un papel no menos importante.          

          La cantante Vicky Moscholiou me hicieron de guía en las valiosísimas visitas musicales.
          La cría selectiva en la distinción entre Ideas y Conceptos de Gustavo Bueno; ampliamente documentado y narrado con extraordinaria maestría.

          A todos ellos quiero darles las gracias desde aquí por compartir su trabajo y su tiempo que han llevado una investigación única que sintetiza, arqueología, antropología, sociología, cultura, economía y ciencia para construir una historia sorprendente.

 


→ 12/28 Luna. Ilustración de la edición sueca diseñada por Henning Trollbäck. Publicado el 24 de febrero de 2017 por la editorial Albert Bonnier.

 

 

NOTAS 

 


          ¹ La distinción entre Ideas y Conceptos es una distinción central en el materialismo filosófico, pero naturalmente tiene sus precedentes, o mejor dicho, podemos encontrar en la tradición distinciones similares que se podrían reinterpretar en términos de Conceptos e Ideas. Por ejemplo, en el platonismo, en el famoso pasaje de La República (Libro VI), donde expone esa famosa línea, la segunda parte de la línea distingue Platón entre la dianoia y la noesis o episteme. La dianoia vienen a ser los conceptos de los pensamientos astronómicos que proceden por hipótesis, y la [noesis] serían las Ideas. Por cierto, Platón es quizá el primero del que tenemos noticia que ha intentado elaborar continuamente listas de ideas; la más famosa es la famosa lista de El Sofista, o de El Filebo, de las cinco ideas famosas que no tenemos aquí tiempo de explicar (el Ser, el Todo, lo Mismo, la Nada, el Movimiento, el Reposo, &c.). También podríamos considerar como correspondiente a la distinción conceptos e ideas a la famosa distinción del escolasticismo aristotélico entre ideas categoriales, ideas de las categorías (los géneros, las especies, &c.); y las ideas trascendentales, que desbordan las categorías. Es una distinción que tiene mucho que ver con la que estamos exponiendo. Por supuesto, también habría que acordarnos aquí de la famosa distinción de Kant entre conceptos e ideas, precisamente (Begriffe e Ideen, que es como los llamó él). Es decir, los conceptos del Entendimiento, dice él, y las ideas de la Razón. Las tres Ideas con mayúscula que él da, bueno con mayúscula no sólo en alemán, sino que son ideas mayúsculas, quiero decir; las ideas de Dios, de Alma y de Mundo. En resumen, la distinción entre ideas y conceptos es una distinción del materialismo filosófico, pero que tiene amplias correspondencias con distinciones tradicionales; y que no es, por tanto, una distinción gratuita o episódica, una mera ocurrencia.

          ² Conocida cantante griega de música popular. Vicky Moscholiou nació durante la ocupación alemana de Grecia, una época de penurias y privaciones. Su familia vivía en una habitación. Su padre trabajaba en el mercado de verduras y su madre sufría de tisis y recibía una pequeña asignación. Consiguieron juntar el dinero para comprar un terreno en Upper Agia Varvara y construir allí una casa, entre campos interminables y bastantes gitanos con sus osos y sus canciones. Había una gran pobreza pero le gustaba vivir allí. Andaba descalza todo el tiempo. Hubo civismo y compasión, un sentimiento por los demás que se ha ido desvaneciendo lentamente con los años. Su abuelo y su abuela trabajaron en el Teatro Nacional de Grecia. Él hizo la iluminación, ella el vestuario. Saltó a la fama en 1964 con la canción «Hathike to feggari» (La luna está perdida) de Stavros Xarhakos, que fue compuesta para la película Lola. Dos de sus éxitos dieron nombre a los clubes nocturnos de Atenas, «Deilina» (Crepúsculos) y «Ximeromata» (Amaneceres). Fue una de las primeras en Grecia en cantar tanto en clubes nocturnos como en conciertos, y también cantó en las cortes reales de Grecia, Persia y Jordania. Fue una de las primeras artistas en cantar a favor de Chipre. Murió en Atenas en 2005 después de una batalla de dos años contra el cáncer. El 14 de marzo de 2010, Alpha TV la clasificó como la decimotercera artista femenina mejor certificada en la era fonográfica de la nación (desde 1960).

          ³ Florence Montmare es una fotógrafa que nace en Viena y es criada en Estocolmo por padres suecos y griegos que hablan alemán. Estudió fotografía en Nueva York en la Escuela de Artes Visuales y el Centro Internacional de Fotografía. Después de algunos años ayudando en proyectos de bellas artes en París y Nueva York con Sam Samore, estableció su práctica de estudio en Nueva York y Estocolmo. En el diario Grove (Nueva York, 2011), viajó al lugar de nacimiento de su padre, Creta, para pasar noches enteras entre un grupo de olivos que heredó, contemplando la impermanencia, las nociones de hogar y su propia historia familiar personal. Montmare ha dirigido experiencias teatrales como Dream machine (Nueva York 2012) y Sucede en el encuentro (Suecia 2017). Para este último, colaboró ​​con Marie Bergman, Joakim Stephenson y Sara Sjöö para crear una actuación con refugiados, residentes locales y bailarines de estreno de la Ópera Real de Estocolmo en la isla de Fårö, que actualmente se está convirtiendo en una película. Las exposiciones individuales recientes incluyen extractos de Escenas de una isla en el Bergmancenter (Suecia 2019) y en Summer Yard del Museo Nacional de Finlandia como parte del Festival de Fotografía de Helsinki (Finlandia 2020). 

 


→ 13/28 Luna. Ilustración de la edición sueca diseñada por Henning Trollbäck. Publicado el 24 de febrero de 2017 por la editorial Albert Bonnier.


 

 

 

 

 

 

 

VIO GRAFÍA

 

 

Album Lvds Kallifatides. Detalles de las imágenes: Luces. Fracaso de reciprocidad. E=It p (2014) por Florence Montmare. [ARTWORK Los Valientes Duermen Solos. Imprenta Ex-Typographia 153. 1 de junio de 2022.]

1/28 Luna. El vaso de tinta [Literatura] Theodor Kallifatides. Μια ζωή ακόμα (2018) [Hay trad. cast. de Selma Ancira: Otra vida por vivir.  Colección nº 213. Rústica cosida. 160 pp. 18 x 15 cm. Imagen de cubierta: Estudio del autor en Farösund, isla de Gotland. Fotografía de Selma Ancira. Preimpresión de Maria Garcia. Editor: Galaxia Gutenberg. Esta primera edición se terminó de imprimir en Capellades en la imprenta Romanyà-Valls en el mes de mayo del año 2019.]

3/28 Luna. Upper Egypt Series [Fonética y Sonora] Vicky Moscholiou. Hathike to feggari/The Moon is Lost (1964) [LP Álbum. 12 canciones (A6/B6). Sello: EMI. Este primer planchado se publicó en Grecia en el año 1966.]

 


→ 14/28 Luna. Vista de instalación, Ivy Brown Gallery, Nueva York (2014). Detalles de las imágenes: Luces. Fracaso de reciprocidad. E=It p (2014) por Florence Montmare.