Lvds. nº 1134. LIUDMILA PETRUSHÉVSKAIA, Tiempo de noche

By noviembre 10, 2021Asia

¹ Vió grªƒiª
Y se hizo impreso!

 

«Al cabo de tres noches los motores rugieron en las calles: el ejército abandonaba la ciudad. (…) Nikolái empezó a salir de caza cada noche, y se le planteó el problema de la ropa. Lo que hacia ahora era guardarla en una bolsa de polietileno cuando todavía estaba en las escaleras, mientras que el cuchillo lo desinfectaba al fuego muy frecuentemente.»
LIUDMILA PETRUSHÉVSKAIA, Alegorías. Higiene. p.48-p.49

LIUDMILA PETRUSHÉVSKAIA

Geminis. Moscú, jueves 26 de mayo de 1938

Fotografía Lyudmila Petrushevskaya en París, 1991

Liudmila Petrushévskaia, Dva tsarstva1991. [Hay trad. cast. de Fernando Otero: Érase una vez una mujer que quería matar al bebé de su vecina. pp. 253. Ediciones Atalanta, Maspou (Girona), 2011. Colección Ars Brevis. Prólogo: Jorge F. Hernández. Foto de la autora de Anastasia Kazakova. Esta primera edición se terminó de imprimir en la imprenta Tesys de Sabadell en marzo de 2011.]

   AL SALIR DE MI TRABAJO, la librería, fui a ver un amigo, recorrí algunas calles y volví a casa al anochecer. Mi habitación estaba a oscuras y en silencio. Estuve un rato leyendo y luego me acosté, pero no conseguía conciliar el sueño. El sueño de la pintora, escritora y dramaturga Petrushévskaia no apareció en toda la noche ni en todo el día siguiente. Liudmila Petrushévskaia ha conformado lo que podríamos definir como travesías nocturnas: viajes del sueño o territorios donde se confunde lo racional con todo lo bizarro e inexplicable a simple vista. Ella misma subtituló como «Posibilidades de Menipea» uno de sus largos relatos, en alusión a esa forma de la sátira en la literatura griega donde la prosa se sumerge en las noches del inframundo para hablar con los muertos y así burlarse del mundo de los vivos.
   Todas las voces que conforman al ciego Homero hablan de la travesía nocturna con la palabra griega nekyia que se pronuncia cuando Odisea bebe sangre humana para conversar con los muertos. Y más que nekyias o meras travesías nocturnas de quien narra sueños, ella declara explorar con sus cuentos «los huertos de posibles inusuales». Túmulo funerario que va del manto de espumas con que los mares arropan a sus ahogados al terror verídico y palpable de saber que hay alguien en la habitación cuando podríamos jurar que estamos solos, leyendo un libro de cuentos de una autora rusa que por puro azar nos cayó en las manos para espanto de las madrugadas. Completan este tono de relatos el cuento donde la autora une párrafos creíbles la increíble convivencia de la vida con la muerte y el que titula «La casa de la fuente», donde una muñeca durmiente, una bella soñadora eterna, nos hipnotiza aun a sabiendas de que los sueños no cuentan en los balances finales del miedo o la incertidumbre. Cuentos cercanos al espíritu místico y pesadillesco de Poe. Cuentos de hadas trastocado de la etimología convencional: cuentos ajenos a moralinas y banalidades; historias contadas en voz alta, al filo del sueño, que se narran como quien canta una nana.

   Liudmila nació en Moscú; el mundo y en particular la Unión Soviética se hallaban al filo de sortear dramáticos cambios. Heredera de la minuciosa introspección que lograba Chéjov en sus relatos, su obra podría resumirse como espejo y ventana de la vida cotidiana. La novela Tiempo de noche quedó finalista del prestigioso Premio Booker ruso, y otra de sus novelas, Svoi Krug, es considerada un clásico moderno en torno a la desmitificación y denuncia de la intelligentsia soviética durante la década de 1980. No es sino hasta 1973, año en que logra publicar dos relatos en una revista de Lituania. Quien se aventure a descifrar el policromado mural que se desdobla al abrir cada una de las sucesivas muñecas que conforman la biografía y bibliografía de Liudmila se encontrará de pronto ante un paisaje multiplicado donde convergen las voces de otras mujeres, los fantasmas de anónimos desahuciados, la nómina de víctimas y esas listas irracionales de tantos habitantes que conforman el mundo alterno, la otra patria.
   Petrushévskaia se la considera la madre de la literatura feminista rusa posmoderna por concederle voz y presencia a mujeres de diferentes ámbitos y estratos: grabando su habla en tinta con parlamentos y diálogos directos o haciéndolas hablar con claroscuros de desesperación y constante desasosiego. Ha declarado ser «no más que oyente de la tradición oral femenina rusa. Rusia es tierra de mujeres que son narradoras extraordinariamente talentosas; cuentan sus historias tal cual, sin inventar nada». Liudmila publicó uno de sus relatos más célebres, «Los nuevos Robinson», en la misma edición de la revista Novy Mir donde apareció El archipiélago Gulag, de Solzhernitsyn. Su figura de enemiga de toda banalidad y su fantástica habilidad para revelar la crudeza de la existencia humana la mantienen en el gusto del público no sin polémicas y detractores: quienes no perdonan la descarnada agudeza con la que retrató a los habitantes de un mundo que ha quedado en blanco y negro.

   Era consciente de que en este sueño apenas sabía andar. Me caí de la cuna y me había hecho mucho daño, a juzgar por los gritos tan desgarradores que se oían al otro lado de la puerta, donde seguramente estaría tirado al suelo. Continuamente creía oír una voz de mujer que me llegaba de la habitación de Liudmila. La escritora se encontró de repente al borde de una carretera, en invierno, en un lugar desconocido; además llevaba puesto un abrigo negro que no era suyo. Tenía mucho frío, ahí parada en una carretera que no le sonaba de nada, en pleno invierno, a la caída de la tarde. Alrededor se extendía el bosque; estaba oscureciendo. Así que echó a andar. ¿Te acuerdas del cuento de la Cenicienta, en la versión de Yvgueni Shvarts? Yevgueni Lvóvich Shvarts (1896-1958), dramaturgo y guionista ruso, escribió numerosas adaptaciones teatrales, modernas, de cuentos clásicos. En las situaciones más complicadas, lo que hay que hacer es bailar.
   Inmediatamente, nos vimos rodeadxs por un pequeño círculo de vagabundxs, vendedorxs y pasajerxs insomnes. Adoptaron la primera posición y, tras pronunciar en voz baja las palabras mágicas: «Un-dos-tres, un-dos-tres-cuatro», se lanzaron a bailar. Cerca ya del bosque, la agarraron de pronto de ambos lados. Eran tres adolescentes, de piel oscura; es decir, unxs churki, como allí les llaman: término peyorativo para referirse a las personas originarias de las antiguas repúblicas bálticas de Asia central (Uzbekistán, Turkmenistán, etcétera). -Eso es -dijo Liudmila dirigiéndose al gato, y le plantó un beso en sus asquerosos morros. Seguramente no era la primera vez que lo hacía. -¿Qué ha pasado? -grité. -Ha cazado un ratón -respondió Liudmila -. Se lo ha comido. Y volvió a besar al gato en los morros.

² Boske sin hojas
Vidrio grªfiªS

 

«Un grupo de migrantes caminaba ayer por una zona boscosa a las afueras de Narewka (Polonia), junto a la frontera bielorrusa»
JAVIER G. CUESTA, Fotoperiodista, Moscú.

Lou Blackburn, Jazz Frontier. Imperial, LP, 1963. [Grabado en United Recorders, Los Ángeles, el 25 y 31 de enero de 1963. Cinco pistas en la cara A y B. John Duke en el bajo. Leroy Henderson en la batería. Horace Tapscott en el piano. Lou Blackburn en el trombone. Y Freddie Hill en la trompeta.]

   MINSK, Lukaichenko, la UE, Qatar, Marruecos, Siria, Irán, Somalia, India, Sri Lanka, Argelia, Libia, Yemen, Sud África, Venezuela… se calcula que en Minsk, cada semana, llegan una treintena de vuelos procedentes de estos países. Varsovia ha enviado 12.000 soldados y militares. «Una mujer estuvo pariendo tres días en medio del bosque. El bebé murió.» El uso de las migraciones como arma política en las fronteras de la UE empieza a ser habitual. El febrero del 2020 el gobierno turco enviaba 13.000 personas a la frontera con Grecia. El mayo de 2021 Marruecos dejaba llegar a Ceuta más de 10.000 personas en dos días. Ahora es el turno del gobierno bieloruso que ha facilitado la llegada de miles de personas en la frontera con el gobierno ultraconservador Polonia como venganza por el apoyo de la OTAN a la oposición del exilio.
   Europa de nuevo, víctima de sí misma, del control de sus fronteras y sus miedos. El mismo organismo europeo en derechos humanos denuncia los abusos policiales en España. El comité advierte que los abusos policiales no solo se producen solo sobre la población reclusa sino también durante las detenciones e interrogatorios en las comisarias. El comité ha recibido un nombre importante de denuncias de maltratos, incluso a menores de edad, que afectaba principalmente la Policía Nacional. Enaire ultima U-space, un controlador del espacio aéreo en ciudad. Drones, aerotaxis… así se circulará a partir de 2025. La leche ya está más barata que el agua.

  La jornada de hoy, sin embargo, pese a no tener unos mínimos, termina haciendo sonar Lou Blackburn, Jazz Frontier. A finales de los años 60, Tapscott tenía diez hijos, por lo que, sin ingresos de la UGMA y con muchas bocas que alimentar, estaba continuamente pluriempleado en los estudios de Hollywood para pagar las facturas. Al igual que muchos de los directores de orquesta de la época de la Central Avenue, con gran formación y experiencia, su trabajo principal era el de arreglista y escritor fantasma. Gerald Wilson le contrataba con regularidad, al igual que Buddy Collette y Gil Fuller, y hacía arreglos para Sarah Vaughan. También actuó regularmente por la noche con pequeños grupos, o con cantantes como Lorez Alexandria; en los años 60 también trabajó mucho para Motown, colaborando con Gil Askey y Preston Love en los conjuntos de gira de la Costa Oeste para las principales estrellas, incluida Diana Ross.
   Tapscott aparece en algunos conjuntos de mediados de los 60, tocando el trombón en la sección de metales de los discos de Curtis Amy, Onzy Matthews y Lou Rawls, pero sólo hay un lugar donde se le puede escuchar al piano: un par de LPs del trombonista Lou Blackburn, publicados en 1963 en Imperial. Two Note Samba y Jazz Frontier son conjuntos de quinteto con Blackburn y el trompetista Freddie Hill al frente; Blackburn había trabajado con Lionel Hampton y Duke Ellington, y era un músico de cierto recurso. Las grabaciones son un bop bien elaborado con algunos toques modales y latinos, elegantemente modernista pero no muy aventurero; Tapscott las enriquece notablemente con matices más oscuros, voicings de acordes inusuales y solistas de aguda investigación, haciendo que cortes como el introspectivo «17 Richmond Park» merezcan definitivamente la pena.

³ Σl Velo de Isis
Mil y una Noches

 

«Un iglú enorme y luminoso en el que todo, desde muebles hasta artefactos de iluminación, está tallado en hielo y nieve compacta. »
SUSAN CATTO, NyTimes.

Icehotel, Jukkasjärvi, 1989. [El primer hotel de hielo cumple 30 años. Localizado en Jukkasjärvi, al norte de Suecia, está construido con 1000 toneladas de hielo y 30.000 de nieve y hielo mezclado, procedente del río Torne. A mediados de abril la temperatura lo derrite, yendo a parar al río Torne.]

   MIÉRCOLES 10 DE NOVIEMBRE 2021. Fase y hora de salida de la Luna a las 13:44. Se inicia una nueva estrategia atmosférica con jugadas arriesgadas. Los vientos del norte han desaparecido. Una borrasca, enroscada, pequeña pero enérgica, se encuentra al norte de Argelia, reforzada en altura por un embolsamiento de aire frío que mantiene la inestabilidad atmosférica en gran parte de la vertiente mediterránea: Sicilia, Córcega, Cerdeña y Baleares. Bancos de niebla. Cielos nublados. Chubascos acompañados de tormenta. De madrugada se abrirán claros. Climate Action Trecker (CAT) calcula que la temperatura suba 2,4 grados a finales de siglo. Frío. La situación marítima no querrá mejorar: las olas superarán los 3,5 a 4 metros. Contaminación de 100 ug/m³. Cota de hielo y nieve sobre los 1.900-2.300 metros.
   La perversión de las instituciones son los chiringuitos sin función alguna salvo la recreación de su existencia: se da la conjunción de la trama clientelar con un soporte ideológico. Y es que las organizaciones persisten cumpliendo una función distinta de la original. Sucede con los mecheros de los coches, reconvertidos en cargadores de teléfonos móviles. Los biólogos lo llaman exaptación: la garceta negra, con alas aptas para volar, las despliega sobre su cabeza para evitar reflejos en la superficie del agua y ver mejor a sus presas. El Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) y el Ajuntament de Barcelona han firmado un convenio para impulsar la generación de energía fotovoltaica en cubiertas industriales. Destinan energía en lugares que no tocan. La desinformación y el lavado de imagen.
   Batalla tarifaria en los oligopolios eléctricos españoles: las eléctricas compiten por llevar clientes al mercado libre. La transición energética en la ciudad es clave para dejar de consumir combustibles fósiles, y las casas siguen consumiendo de este recurso limitado, sin apostar por la generación enérgica local y renovable. Dos informes apuntan que los gases serán en 2030 el doble del límite. Pobres y crisis climática. Combatir el deterioro del planeta exige una perspectiva global y la ayuda a quienes menos contribuyen a causarlo. La doble injusticia del cambio climático alude al hecho de que los pueblos que menos han contribuido a esta crisis, al haber emitido menos gases de efecto invernadero: de 40 millones de desplazamientos ocurridos en 2020, 30 millones fueron debidos a desastres causados por el cambio climático. Si un pueblo desaparece por el aumento del nivel del mar o si resulta imposible vivir en él por falta de agua o sequías constantes, su población debe emigrar. Sin embargo, actualmente no existe ninguna figura del refugiado climático.

WWW.LOSVALIENTESDUERMENSOLOS.COM. Miércoles 10 de noviembre 2021

 

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