Lvds. Nº 1. ANNIE ERNAUX  L’USAGE DE LA PHOTO

By diciembre 3, 2021diciembre 11th, 2021Europa, Uncategorized

«Durante los diez meses en los que he escrito, soñaba con ella casi todas las noches.»

ANNIE ERNAUX, Une femme, 1987. pp. 106

1

Viógrafía

EL SERRUCHO

Sueño Vigilia (experimentar)

[1 COLUMNA  5 TRADUCES, CARAS, CRUCES, PRESIÓN, SE ACABÓ.  3 LIBRO, LIBRE, IMPERDIBLE.]

LOS VALIENTES DUERMEN SOLOS

 

Annie Ernaux / Marc Marie, L’usage de la photo femme, 2005. París, Éditions Gallimard [Hay trad. cast. de Lydia Vázquez Jiménez: El uso de la foto. pp. 253. Editorial Cabaret Voltaire, Madrid, 2011. Colección nº 83. Dirección y Diseño de la Colección: Miguel Lázaro García y José Miguel Pomares. Fotos; Cubierta: ampliación de la foto nº 10 junio 2003, 1971, de Gerhard Richter. Guarda: Annie Ernaux. Foto de Catherine Hélie. Esta primera edición se terminó de imprimir en la imprenta Cofás Artes Gráficas de Sabadell en mayo de 2008.]

   AL SALIR DE MI TRABAJO, la librería, fui a ver un amigo, recorrí algunas calles y volví a casa al anochecer. Mi habitación estaba a oscuras y en silencio. Estuve un rato leyendo y luego me acosté, pero no conseguía conciliar el sueño. El sueño de la pintora, escritora y dramaturga Petrushévskaia no apareció en toda la noche ni en todo el día siguiente. Liudmila Petrushévskaia ha conformado lo que podríamos definir como travesías nocturnas: viajes del sueño o territorios donde se confunde lo racional con todo lo bizarro e inexplicable a simple vista. Ella misma subtituló como «Posibilidades de Menipea» uno de sus largos relatos, en alusión a esa forma de la sátira en la literatura griega donde la prosa se sumerge en las noches del inframundo para hablar con los muertos y así burlarse del mundo de los vivos.
   Todas las voces que conforman al ciego Homero hablan de la travesía nocturna con la palabra griega nekyia que se pronuncia cuando Odisea bebe sangre humana para conversar con los muertos. Y más que nekyias o meras travesías nocturnas de quien narra sueños, ella declara explorar con sus cuentos «los huertos de posibles inusuales». Túmulo funerario que va del manto de espumas con que los mares arropan a sus ahogados al terror verídico y palpable de saber que hay alguien en la habitación cuando podríamos jurar que estamos solos, leyendo un libro de cuentos de una autora rusa que por puro azar nos cayó en las manos para espanto de las madrugadas. Completan este tono de relatos el cuento donde la autora une párrafos creíbles la increíble convivencia de la vida con la muerte y el que titula «La casa de la fuente», donde una muñeca durmiente, una bella soñadora eterna, nos hipnotiza aun a sabiendas de que los sueños no cuentan en los balances finales del miedo o la incertidumbre. Cuentos cercanos al espíritu místico y pesadillesco de Poe. Cuentos de hadas trastocado de la etimología convencional: cuentos ajenos a moralinas y banalidades; historias contadas en voz alta, al filo del sueño, que se narran como quien canta una nana.

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«Durante los diez meses en los que he escrito, soñaba con ella casi todas las noches.»

ANNIE ERNAUX, Une femme, 1987. pp. 106

2

Vidriografía

∑L VELO DE ISIS

REM D90 Tape Audio Cassettes (repitiéndose cada 90 min)

[1 CASSETTA 5 CAOS, ACOTAR, CONTAR, CONTRA, ENCUENTRO 3 PASADO, PESADO, PISADO.]

LOS VALIENTES DUERMEN SOLOS

 

Annie Ernaux / Marc Marie, L’usage de la photo femme, 2005. París, Éditions Gallimard [Hay trad. cast. de Lydia Vázquez Jiménez: UEl uso de la foto. pp. 253. Editorial Cabaret Voltaire, Madrid, 2011. Colección nº 83. Dirección y Diseño de la Colección: Miguel Lázaro García y José Miguel Pomares. Fotos; Cubierta: ampliación de la foto nº 10 junio 2003, 1971, de Gerhard Richter. Guarda: Annie Ernaux. Foto de Catherine Hélie. Esta primera edición se terminó de imprimir en la imprenta Cofás Artes Gráficas de Sabadell en mayo de 2008.]

AL SALIR DE MI TRABAJO, la librería, fui a ver un amigo, recorrí algunas calles y volví a casa al anochecer. Mi habitación estaba a oscuras y en silencio. Estuve un rato leyendo y luego me acosté, pero no conseguía conciliar el sueño. El sueño de la pintora, escritora y dramaturga Petrushévskaia no apareció en toda la noche ni en todo el día siguiente. Liudmila Petrushévskaia ha conformado lo que podríamos definir como travesías nocturnas: viajes del sueño o territorios donde se confunde lo racional con todo lo bizarro e inexplicable a simple vista. Ella misma subtituló como «Posibilidades de Menipea» uno de sus largos relatos, en alusión a esa forma de la sátira en la literatura griega donde la prosa se sumerge en las noches del inframundo para hablar con los muertos y así burlarse del mundo de los vivos.
Todas las voces que conforman al ciego Homero hablan de la travesía nocturna con la palabra griega nekyia que se pronuncia cuando Odisea bebe sangre humana para conversar con los muertos. Y más que nekyias o meras travesías nocturnas de quien narra sueños, ella declara explorar con sus cuentos «los huertos de posibles inusuales». Túmulo funerario que va del manto de espumas con que los mares arropan a sus ahogados al terror verídico y palpable de saber que hay alguien en la habitación cuando podríamos jurar que estamos solos, leyendo un libro de cuentos de una autora rusa que por puro azar nos cayó en las manos para espanto de las madrugadas. Completan este tono de relatos el cuento donde la autora une párrafos creíbles la increíble convivencia de la vida con la muerte y el que titula «La casa de la fuente», donde una muñeca durmiente, una bella soñadora eterna, nos hipnotiza aun a sabiendas de que los sueños no cuentan en los balances finales del miedo o la incertidumbre. Cuentos cercanos al espíritu místico y pesadillesco de Poe. Cuentos de hadas trastocado de la etimología convencional: cuentos ajenos a moralinas y banalidades; historias contadas en voz alta, al filo del sueño, que se narran como quien canta una nana.

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«Durante los diez meses en los que he escrito, soñaba con ella casi todas las noches.»

ANNIE ERNAUX, Une femme, 1987. pp. 106

3

Mil y una Noches

∑L VELO DE ISIS

Etapa 1 del no-REM. Ondas agudas del Vertex (alucinaciones)

[1 PESADILLA 5 PAN, PÁNICO, PLURAL, LUMPEN, PIE 3 MIERDA, BESTIAS, DIAS.]

LOS VALIENTES DUERMEN SOLOS

 

Annie Ernaux / Marc Marie, L’usage de la photo femme, 2005. París, Éditions Gallimard [Hay trad. cast. de Lydia Vázquez Jiménez: UEl uso de la foto. pp. 253. Editorial Cabaret Voltaire, Madrid, 2011. Colección nº 83. Dirección y Diseño de la Colección: Miguel Lázaro García y José Miguel Pomares. Fotos; Cubierta: ampliación de la foto nº 10 junio 2003, 1971, de Gerhard Richter. Guarda: Annie Ernaux. Foto de Catherine Hélie. Esta primera edición se terminó de imprimir en la imprenta Cofás Artes Gráficas de Sabadell en mayo de 2008.]

AL SALIR DE MI TRABAJO, la librería, fui a ver un amigo, recorrí algunas calles y volví a casa al anochecer. Mi habitación estaba a oscuras y en silencio. Estuve un rato leyendo y luego me acosté, pero no conseguía conciliar el sueño. El sueño de la pintora, escritora y dramaturga Petrushévskaia no apareció en toda la noche ni en todo el día siguiente. Liudmila Petrushévskaia ha conformado lo que podríamos definir como travesías nocturnas: viajes del sueño o territorios donde se confunde lo racional con todo lo bizarro e inexplicable a simple vista. Ella misma subtituló como «Posibilidades de Menipea» uno de sus largos relatos, en alusión a esa forma de la sátira en la literatura griega donde la prosa se sumerge en las noches del inframundo para hablar con los muertos y así burlarse del mundo de los vivos.
Todas las voces que conforman al ciego Homero hablan de la travesía nocturna con la palabra griega nekyia que se pronuncia cuando Odisea bebe sangre humana para conversar con los muertos. Y más que nekyias o meras travesías nocturnas de quien narra sueños, ella declara explorar con sus cuentos «los huertos de posibles inusuales». Túmulo funerario que va del manto de espumas con que los mares arropan a sus ahogados al terror verídico y palpable de saber que hay alguien en la habitación cuando podríamos jurar que estamos solos, leyendo un libro de cuentos de una autora rusa que por puro azar nos cayó en las manos para espanto de las madrugadas. Completan este tono de relatos el cuento donde la autora une párrafos creíbles la increíble convivencia de la vida con la muerte y el que titula «La casa de la fuente», donde una muñeca durmiente, una bella soñadora eterna, nos hipnotiza aun a sabiendas de que los sueños no cuentan en los balances finales del miedo o la incertidumbre. Cuentos cercanos al espíritu místico y pesadillesco de Poe. Cuentos de hadas trastocado de la etimología convencional: cuentos ajenos a moralinas y banalidades; historias contadas en voz alta, al filo del sueño, que se narran como quien canta una nana.

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«Durante los diez meses en los que he escrito, soñaba con ella casi todas las noches.»

ANNIE ERNAUX, Une femme, 1987. pp. 106

4

Los agujeros de la máscara

QUADERNS AJOBLANCO

Etapa 2 del no-REM. Theta y complejos K (ondas agudas que aparecen de forma abrupta)

[1 MANO 5 NIDO, NADA, DEDO, DUDA, DADA 3 ERROR, TERROR, TEMBLOR.]

LOS VALIENTES DUERMEN SOLOS

 

Annie Ernaux / Marc Marie, L’usage de la photo femme, 2005. París, Éditions Gallimard [Hay trad. cast. de Lydia Vázquez Jiménez: UEl uso de la foto. pp. 253. Editorial Cabaret Voltaire, Madrid, 2011. Colección nº 83. Dirección y Diseño de la Colección: Miguel Lázaro García y José Miguel Pomares. Fotos; Cubierta: ampliación de la foto nº 10 junio 2003, 1971, de Gerhard Richter. Guarda: Annie Ernaux. Foto de Catherine Hélie. Esta primera edición se terminó de imprimir en la imprenta Cofás Artes Gráficas de Sabadell en mayo de 2008.]

AL SALIR DE MI TRABAJO, la librería, fui a ver un amigo, recorrí algunas calles y volví a casa al anochecer. Mi habitación estaba a oscuras y en silencio. Estuve un rato leyendo y luego me acosté, pero no conseguía conciliar el sueño. El sueño de la pintora, escritora y dramaturga Petrushévskaia no apareció en toda la noche ni en todo el día siguiente. Liudmila Petrushévskaia ha conformado lo que podríamos definir como travesías nocturnas: viajes del sueño o territorios donde se confunde lo racional con todo lo bizarro e inexplicable a simple vista. Ella misma subtituló como «Posibilidades de Menipea» uno de sus largos relatos, en alusión a esa forma de la sátira en la literatura griega donde la prosa se sumerge en las noches del inframundo para hablar con los muertos y así burlarse del mundo de los vivos.
Todas las voces que conforman al ciego Homero hablan de la travesía nocturna con la palabra griega nekyia que se pronuncia cuando Odisea bebe sangre humana para conversar con los muertos. Y más que nekyias o meras travesías nocturnas de quien narra sueños, ella declara explorar con sus cuentos «los huertos de posibles inusuales». Túmulo funerario que va del manto de espumas con que los mares arropan a sus ahogados al terror verídico y palpable de saber que hay alguien en la habitación cuando podríamos jurar que estamos solos, leyendo un libro de cuentos de una autora rusa que por puro azar nos cayó en las manos para espanto de las madrugadas. Completan este tono de relatos el cuento donde la autora une párrafos creíbles la increíble convivencia de la vida con la muerte y el que titula «La casa de la fuente», donde una muñeca durmiente, una bella soñadora eterna, nos hipnotiza aun a sabiendas de que los sueños no cuentan en los balances finales del miedo o la incertidumbre. Cuentos cercanos al espíritu místico y pesadillesco de Poe. Cuentos de hadas trastocado de la etimología convencional: cuentos ajenos a moralinas y banalidades; historias contadas en voz alta, al filo del sueño, que se narran como quien canta una nana.

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Project Categories«Durante los diez meses en los que he escrito, soñaba con ella casi todas las noches.»

ANNIE ERNAUX, Une femme, 1987. pp. 106

5

Matar el Tiempo

MANO ARMADA

Horas nocturnas. Sueño Delta (sueño de ondas lentas)

[1 ESTRIADA 5 SOLA, LISA, DANZAR, AZAR, ATINAR 3 ME ACUERDO, CUERDA, LAZO.]

LOS VALIENTES DUERMEN SOLOS

 

Annie Ernaux / Marc Marie, L’usage de la photo femme, 2005. París, Éditions Gallimard [Hay trad. cast. de Lydia Vázquez Jiménez: UEl uso de la foto. pp. 253. Editorial Cabaret Voltaire, Madrid, 2011. Colección nº 83. Dirección y Diseño de la Colección: Miguel Lázaro García y José Miguel Pomares. Fotos; Cubierta: ampliación de la foto nº 10 junio 2003, 1971, de Gerhard Richter. Guarda: Annie Ernaux. Foto de Catherine Hélie. Esta primera edición se terminó de imprimir en la imprenta Cofás Artes Gráficas de Sabadell en mayo de 2008.]

AL SALIR DE MI TRABAJO, la librería, fui a ver un amigo, recorrí algunas calles y volví a casa al anochecer. Mi habitación estaba a oscuras y en silencio. Estuve un rato leyendo y luego me acosté, pero no conseguía conciliar el sueño. El sueño de la pintora, escritora y dramaturga Petrushévskaia no apareció en toda la noche ni en todo el día siguiente. Liudmila Petrushévskaia ha conformado lo que podríamos definir como travesías nocturnas: viajes del sueño o territorios donde se confunde lo racional con todo lo bizarro e inexplicable a simple vista. Ella misma subtituló como «Posibilidades de Menipea» uno de sus largos relatos, en alusión a esa forma de la sátira en la literatura griega donde la prosa se sumerge en las noches del inframundo para hablar con los muertos y así burlarse del mundo de los vivos.
Todas las voces que conforman al ciego Homero hablan de la travesía nocturna con la palabra griega nekyia que se pronuncia cuando Odisea bebe sangre humana para conversar con los muertos. Y más que nekyias o meras travesías nocturnas de quien narra sueños, ella declara explorar con sus cuentos «los huertos de posibles inusuales». Túmulo funerario que va del manto de espumas con que los mares arropan a sus ahogados al terror verídico y palpable de saber que hay alguien en la habitación cuando podríamos jurar que estamos solos, leyendo un libro de cuentos de una autora rusa que por puro azar nos cayó en las manos para espanto de las madrugadas. Completan este tono de relatos el cuento donde la autora une párrafos creíbles la increíble convivencia de la vida con la muerte y el que titula «La casa de la fuente», donde una muñeca durmiente, una bella soñadora eterna, nos hipnotiza aun a sabiendas de que los sueños no cuentan en los balances finales del miedo o la incertidumbre. Cuentos cercanos al espíritu místico y pesadillesco de Poe. Cuentos de hadas trastocado de la etimología convencional: cuentos ajenos a moralinas y banalidades; historias contadas en voz alta, al filo del sueño, que se narran como quien canta una nana.

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