CUADERNO NEGRO, caminando por las calles de Escocia me doy de narices con la La Puerta Abierta de Margaret Oliphant, recopilada junto a otras autoras por Impedimenta; Damas oscuras. Cuentos de fantasmas de escritoras victorianas eminentes (2017). : «Y, pese a todo, un montón de casas apiñadas a distintos niveles, con retazos de jardines entre ellas, un seto con ropa tendida encima, la apertura a la calle, que nos brinda la oportunidad de socializar con los paisanos, las mujeres en las puertas de sus casas, un carromato que recorre pesadamente el conjunto… Todo le proporciona al paisaje un eje central.»

 

BSKSH BOSKE SIN HOJAS, no es ni campo ni es ciudad.
La idea de un tejido. Boske. Buskar. Poema. Programa.
Fuga. Desert. Volvemos a tejer con los vinilos.
Ese lugar donde no llegan los rayos de sol.
Allá donde se alcanzan las notas.

 

 

, «TU AMB PORTES,
 les claus per no apartar-se.»

 

CUADERNO ROJO, hay obra orig. Charlotte Brontë, Elizabeth Gaskell, Dinah Mulock (Mrs. Craik), Catherine Crowe, Mary Elizabeth Braddon, Rosa Mulholland, Amelia B. Edwards, Rhoda Broughton, Mrs. Henry Wood, Vernon Lee, Charlotte Riddell, Margaret Oliphant, Lanoe Falconer, Louisa Baldwin, Violet Hunt, Mary Cholmondeley, Ella D’Arcy, Gertrude Atherton, Willa Cather, Mary E. Wilkins (Freeman). Hay Trad. Cast. Damas oscuras. Cuentos de fantasmas de escritoras victorianas eminentes, de Varias autoras (Impedimenta, 2017). Madrid, 13 de noviembre de 2017. Traducción de Alicia Frieyro Olalla García, Sara Lekanda, Magdalena Palmer y Consuelo Rubio Alcover. 528 pp. Cartoné con sobrecubierta. 14 x 21 cmx.

, he jugado con esa necesidad de establecer una imagen en la Escocia no es una tierra que brille por el florecimiento de la arquitectura rural. Las planchas de pizarra azulada y la piedra gris son enemigas mortales del pintoresquismo, y aunque a mí, personalmente, no me desagrade el interior de, digamos, una iglesia anticuada, con sus reclinatorios caducos y sus púlpitos, con sus capillitas familiares en todos los flancos, esa caja cuadrada en mitad del campo, con su aguja en la torre como si fuera una manivela para elevarla, no supone ningún añadido para el paisaje. La presente nota se ha hecho a través del kollage, de personajes separados de sus plantillas narradoras, espacios que probablemente no existen, pero que de algún modo deberían haber existido. Varias veces se oyen tijeretazos de voces entrecortadas. De todas formas, acabarán recortándose con unas tijeras, en una delicada blandura, un pie de nota herida. No se me escapa que presentar estos fragmentos de manera seguida desvirtúa en cierta medida su sentido original.

 


 

Leave a Reply