¿La Luna o el Sol? SVETLANA ALEKSIÉVICH

By marzo 2, 2022octubre 19th, 2022Asia

LOS VALIENTES DUERMEN SOLOS


¿La Luna o el Sol?
Svetlana Aleksiévich

POR LOS VALIENTES DUERMEN SOLOS

 

«¿Tú qué prefieres: la luna o el sol?». ¡Había que estar muy atento ante esas preguntas trampa! «¡La luna!», respondí. «Muy bien. Eso significa que estás por el país de los Soviets». Si te equivocabas y decías que preferías el sol te acusaban de apoyar «a los malditos japoneses.»
SVETLANA ALEKSIÉVICH, Cap. De la belleza de las dictaduras y el misterio de una mariposa atrapada en un bloque de cemento, pp. 59

Svetlana Aleksiévich
Géminis
31 de mayo de 1948
[Ivano-Frankivsk, Ucrania

   

Miércoles de Luna Nueva en Júpiter, nocturno de Piscis. Neptuno, el regente moderno. Aunque por la noche han aumentado las nubes, los últimos 12 meses han sido los más secos desde 1914. Ahora son las diez de la noche, quiero escuchar 여는*, comer queso e irme a la cama, sin pensar en los días por venir ni en las cosas que tengo que hacer. Recién me traje la actualidad del mundo que me sacó del clima ártico. Más de un millar de nombres de la literatura, incluyendo los premio Nobel de la Literatura Orhan Pamuk y Svetlana Aleksiévich han expresado su solidaridad con Ucrania y han pedido el fin de la invasión Rusa. A la bielorrusa Svetlana, de 73 años, el Servicio de Intercambio Académico de Alemania [DAAD] que acogió a la escritora en otoño de 2020 [cuando tuvo que abandonar precipitadamente Bielorrusia ante un peligro de represión todavía real], le acaban de prolongar el permiso de residencia en Berlín. Svetlana fue miembro del consejo coordinador de las protestas contra Lukashenko [en el poder desde 1994]. Durante la represión que siguió, Alexiévich fue interrogada por el comité de investigación de Bielorrusia. Con la sola ayuda de una grabadora, Aleksiévich se empeñaba en recuperar la memoria histórica de una manera literaria polifónica muy singular capacitada para recoger las voces damnificadas. 

*여는(Yeo-Neun) octavo álbum de la cellista Okkyung Lee.

La esclerosis no les ha borrado toda la memoria. Era el caso de Olga V., topógrafa, 24 años. Rusa, nacida en Abjasia y vivió en Sujumi mucho tiempo. Hasta los veintidós años. Hasta que estalló la guerra. Según las costumbres abjasias, el tiempo que uno pasa sentado en torno a la mesa con sus invitados no suma en la edad vivida, porque quien está sentado a la mesa bebiendo y entre amigos no pierde tiempo de vida, sino que lo gana. Lo que se pregunta ahora es cómo contar el tiempo empleado en matar a tus semejantes. En disparar a alguien. Esta noche se coló un sueño en casa debido a un descuido en la escucha del tercer tema: 옛날이야기 (Another Old Story). ¿El año 1991? ¿Minsk? No sé cómo he podido acabar aquí. No lo entiendo. Es aquí donde vivo rodeado del homosoviéticus. Estoy rodeado de estrellas de cinco puntas. En Bielorrusia se vive ya como en los libros de Solzhenitsin, con una mochilita preparada con lo imprescindible para los primeros tiempos en prisión. En un estado medio entre el dormir y la vigilia, yo iba por la nieve con la voz de Vitali Shishov* y María Kolésnikova*, creo. Respecto de la fantástica incoherencia, por fin me encontré con Aleksiévich. Me encontraba en la Universidad de Minsk; lugar donde sus padres eran maestros, y la escritora estudió periodismo. Aprendían esos versos en las sesiones de instrucción política.

*Vitali Shishov era un activista bielorruso que apareció colgado de un árbol en un parque cerca de donde vivía. Se sospecha que pudo haber sido asesinado por agentes del gobierno bielorruso.

*María Kolésnikova es solista en flauta, compositora, profesora y activista.  Impulsora de la troika de mujeres que plantó cara a Lukashenko. Detenida después de romper su pasaporte cuando se encontraba en la frontera con Ucrania para poder permanecer en el país, y encarcelada tras negarse a ser deportada del país por el KGB. Condenada en septiembre de 2021 a 11 años de prisión.

¿Cuántos años han pasado ya desde entonces? Asusta contarlos… Rusa natal, ¿Quién conoce otra igual? Palabra de pionero. Todos los niños soñaban con ser pioneros: lo juraban por Lenin, o por el juramento máximo: «¡Te lo juro por Stalin!». El padre de Svetlana solía recordarme que su fe en el comunismo surgió a raíz del vuelo de Yuri Gagarin. «¡Hemos sido los primeros! ¡Somos capaces de todo!», se dijo. Y en esa fe les educaron. De una época en la que todos creían de que estaban sirviendo a su patria. Desde el auge de las ciudades medievales hasta las intrigas de la Guerra Fría, nadie duda de la cocina rusa. La cocina regional o verdadera cocina rusa tiene influencias en el sur de la cocina mediterránea y, en la zona norte más occidental, con la cocina centroeuropea. Emplean mucho la col, los cereales, las sopas agrias, casi siempre frías, los patés vegetales envueltos en corteza de pan u hojaldre, confituras aromadas de arándano y oxicanto, quesos de Munster, ahusados frascos de licor, enroscados pretzels (brazo salado). El ajo negro y los vegetales enmascarados dan el punto de oscuridad al plato negro, vestido con una punta crujiente. El granate, presentado como un rulo, está creado con quesos. Saber tratar la naturaleza y cocinarle los colores, revalorándolos. El juego de colores no es improvisado, tiene mucho trabajo detrás y la voluntad de no repetir, ningún ingrediente o ninguna elaboración que se parezca a la anterior. La sopa roja borsch (sopa de remolacha ucraniana), con una piel de gelatina de caldo formando una silueta de cabra y sorpresas en el fondo (bombones de yogur, bastoncillos de pan negro, col a la juliana y zanahoria marinada). Un plato colorista y evanescente como los cuadros de Marc Chagall con sus personajes voladores.
www.losvalientesduermensolos.com

Album Lvds Svetlana Aleksiévich. Detalles de las ilustraciones «Process Belarus» collages 2020-2021 por Andrei Liankevich. [ARTWORK Los Valientes Duermen Solos. Imprenta Ex-Typographia 153. 2 de febrero de 2022.]

 Svetlana Aleksiévich. конец красного человека / El fin del «Homosovieticus» (2013) [Hay trad. cast. de Jorge Ferrer Díaz: El fin del «Homo sovieticus».  Colección nº 324. Rústica cosida. 13 x 21 cm. Ilustración de la cubierta por Anrei Liankevich. Editor: Acantilado. Esta primera edición se terminó de imprimir en Capellades en la imprenta Romanyà-Valls en el mes de diciembre del año 2015.]

 Svetlana Aleksiévich. конец красного человека / El fin del «Homosovieticus» (2013) [Grabado por Yeo-Neun Quartet: Okkyung Lee (cello), Maeve Gilchrist (harpa), Eivind Opsvik (bajo) y Jacob Sacks (piano). 39:36. 10 canciones escritas por Okkyung Lee. Sello: Shelter Press. Este primer eplanchado se publicó en el mes de mayo del año 2020.]


                                   

 

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