Jonas Bendiksen

By octubre 14, 2018Sin categoría

Lvds_Jonas Bendiksen 2Los valientes duermen solos. Sueño nº 691

Jonas Bendisken

“…inventar su propio medio de presentación…”

“…Jonas ha inventado su propio medio de presentación. Su exposición inaugurada en 2008 en el Centro Nobel de la Paz, en Oslo, fue una invitación a experimentar cómo es la vida en un barrio de chabolas virtual…” Thomas Hepker para MagnumPágina 46

Bibliografía selecta 

Magnum: Magnum Photos. Edición original a cargo de Brigitte Lardinois. Con 413 fotografías en color y blanco y negro. Dirección de arte y diseño: Martin Andersen (Thames & Hudson, Londres, 2008) Edición española (Traducción de Gemma Salvà. Lunwerg, Barcelona/Madrid, 2011) Impreso en China.

Material de prensa: presentación, notas y cronología

Jonas Bendiksen (8 de septiembre de 1977 en Tønsberg, Noruega)

En el número 63 de la londinense Gee Street, centro neurálgico de Magnum, Jonas Bendiksen tiraba del manual del recepcionista con sueldo de becario: coger el teléfono, atender al público y, sobre todo, estar muchas horas delante de un mostrador para contar las bondades de algunos de los grandes nombres de la historia de la Fotografía -Henri Cartier-Bresson, Robert Capa, David Seymour…-. Pero Bendiksen soñaba con coger la cámara y retratar el mundo, «lo que acontece y transmitirlo visualmente», como reza la filosofía de este selecto club. A sus 19 años, este artista noruego quería otra estampa de su vida, la de un fotógrafo que recorriese el mundo pertrechado con máquinas, objetivos, trípode, filtros, fotómetros y otras herramientas del oficio para «contar», dice, «esas historias que están siempre detrás de los grandes titulares que escupen a diario los medios de comunicación». Diez años después, no sólo ha logrado su objetivo, sino que además ya es uno de los creadores más jóvenes en ser asociado -desde 2008- de pleno derecho.
 
Un productivo destierro en esa fulgurante trayectoria, fue decisivo su primer viaje. De Londres se fue a Moscú, donde sólo pudo trabajar dos años hasta que fue deportado por una maraña de problemas burocráticos. Ese destierro le sirvió para el libro «Satellites» (2006), el paisaje desolado que quedó tras la «Perestroika» de Mihail Gorbachov. Hace dos años, durante un viaje a París, Paco Salinas, comisario de «Fotoencuentros», el festival que acoge (hasta el 1 de marzo) en el Centro Cultural Las Claras de Murcia el trabajo de este artista, se quedó prendado de su obra. «Su trabajo», sostiene, «es muy documental, tiene una gran sintaxis visual, un fuerte contenido social y está plagado de objetos. Es su manera de llamar la atención sobre la forma en que se construyen los propios objetos de la fotografía».
 
Bendiksen se detuvo en seis lugares del mapa geopolítico posterior a la Unión Soviética: el legado leninista de la «rebelde» Transnistria (Moldavia); el talibanismo musulmán del Valle de Fergana (compartido por Uzbekistán, Tayikistán y Kirguistán); el vertedero espacial de Baikonur (Kazajistán) donde los rusos lanzaron el «Sputnik» (1957), el cruel escenario (1990-94) de Nagorno-Karabaj, en la frontera de Azerbaiyán; Birobidján (la primera «patria» judía, un invento de Stalin en Siberia) y Abjasia, la antigua Riviera del Cáucaso con un pasado reciente realmente atroz (su escisión de Georgia, en 1992, dejó un rastro de más de 10.000 muertos). Este joven autor, nacido en Oslo (vive en Nueva York), es un habitual de publicaciones como «National Geographic», «Newsweek», el dominical del «Telegraph» o «Geo».
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