By septiembre 14, 2022septiembre 28th, 2022Europa, Uncategorized

Sobre el piélago

EL LINOTIPISTA

 

COLECCIÓN VEINTIOCHO LUNAS
SERIE SEGUNDA LUNA
VIA LIBRE LA BANDERA NEGRA

POR LOS VALIENTES DUERMEN SOLOS

 

Esta
primera edición
se terminó de imprimir
en Barcelona en la imprenta
Ex-Typographia 153
14 septiembre
2022

 

AMANECER LAS BESTIAS CABEZA

  • VIA LIBRE LA BANDERA NEGRA
  • SINPAPELES TIERRAS LIBRES

DIGERIR LA MIERDA TRIPA

  • MARCADO, ME ACUERDO, TEMMAGENTA
  • NIDO, NUDO, EGO NEGRO
  • PICO, PLURAL, PÁNICO CIAN
  • AZAR, DANZAR, ATINAR AMARILLO
  • ESTRIADA, SOLA, LISA NARANJA
  • NADA, DADA, CUERDA VERDE
  • CAJETÍN, TUMBA, VENTANA VIOLETA

DORMIR LAS NOCHES PIE

  • PIEDRA, PAPEL, TIJERA
  • PÉNDULO IDA Y VUELTA
  • MERCADO ME ACUERDO

 

 

Impreso en negros y grises plomizos por el cajista e impresor Los Valientes Duermen Solos en Barcelona en los talleres gráficos Máquina Total de la calle Lluna nº 10 del Raval.

En cada publicación se tiran 153 ejemplares numerados a mano, en verjurado de 153 gramos, sin esa prisa, casi angustia. La figura compuesta alude en compensa a la inencontrable fundición de tipos, añadiendo aleación de estaño y antimonio en caliente. 153 caracteres sometidos a texturalismo orogénico, regularizada en una máquina minerva a pedal para producir al día hasta 2.500 letras. Las cifras –153– tienen la misma caja y guardan la misma alineación marginal, que corresponde exacta-mente a medio cuadratín.

Libre coma inicial (,) caracteriza a Clarice Lispector, ejerce designo sin cambiar de figura. La composición linotípica está dispuesta a favor de fibra y en 153 marcas al agua horizontal.

 

VEINTIOCHO LUNAS

 

SERIE LA SEGUNDA LUNA
VIA LIBRE LA BANDERA NEGRA

POR LOS VALIENTES DUERMEN SOLOS

 

Esta colección, dividida en veintiocho lunas, recoge y simboliza el gran combate del silencio, alumbrando con luz nueva la reflexión de un instante: el testimonio. Se trata de simbolizar a otros muchos silenciosos e ignorados acontecimientos de nuestro sabotaje cultural, complacencias, contribuyendo a fijar responsabilidades en las prensas internacionales, mítines y conferencias, oposiciones, clandestinidad y exilio, atentados contra esto y aquello. Bien mirado, no era tan difícil de invocar los espíritus alrededor de la mesa. Los había por todos lados.

 

VEINTIOCHO LUNAS

 

 

 


M
AGENTA

 

Con la excusa de buscar historias lejanas, había ido encontrando por aquí y por allá pequeñas huellas de El Linotipista a las que prestaba una creciente atención desde hacía más de un mes. Había reanudado mi investigación sobre el movimiento M.L.E. Movimiento Libertario Español.

La calle Pujadas número 244 era un buen lugar para que yo tomara de nuevo impulso y me sumergiera. Había recortado con tijera las fotografías y las declaraciones de intenciones, y las había pegado en el cuaderno donde redactaba mi enciclopedia: Los Valientes Duermen Solos.

Entre las invenciones humanas por las que había ido alimentando un gusto inmoderado desde los tiempos de la Barcelona’92, figuraba El Linotipsita. Lo que en revancha no podía faltar en su historia era la crítica al internamiento y el rechazo a instituciones. Habría querido abrir todas las jaulas, todas las prisiones, los hospicios, ver las fieras libres y estudiar el desarrollo de una vida humana inesperada.

Me acordaba de ese año como si lo hubiera vivido. Un fantasma del futuro convocado por las mesas espiritistas, me mantenía invisible en la vida de la guerrilla: Maquis. La vida de los pueblos, como la de la guerrilla, no es cronológica. A veces, en la duermevela, esta se ve de nuevo joven y fogosa, y se entristece al despertar y descubrirse tan vieja a los ojos de las otras guerrillas. Así, acontecimientos que parecían olvidados bajo el polvo del pasado actúan sobre el presente y perturban el porvenir. Los recuerdos más recientes son más frágiles, pues el hipocampo todavía no se los ha zampado.

En cada ocasión, en mi diario anotaba el nombre de las calles seguido de unos números. Con el fin de preparar este proyecto tan vago, sentado sobre aquella cama con el diario delante, ya completamente espabilado y antes de ponerme en las páginas todavía en blanco. Me dediqué a repasar aquellas que el bolígrafo ya había ennegrecido. Volví a los rostros con los que me había cruzado desde el pasado en un recuerdo del futuro. Los recuerdos más antiguos son químicamente los más estables. Precipitados de proteínas en el fondo del hipocampo. Toda cronología quedaba abolida en ese medio sueño que es nuestra verdadera existencia. Y que no deberíamos abandonar más que de noche en noche; y así tumbarnos de nuevo a recuperar el hilo analógico de nuestras ensoñaciones. En cuanto cerraba los ojos, asociaba por pura gimnasia mental un sonido a un color o a un olor, y visitaba la ala húmeda del edificio 244. La ventana de la cocina que daba al estuario por el que pasaban los carros. El patio adoquinado y los escalones sobre los que se sentaba por la mañana El Linotipista. Y alrededor, el camino de ronda por el que marchaba el caballo enganchado al bolquete. Ignoraba en que se podía haber convertido aquel lugar después de setenta años.

Una puerta de hierro macizo pintada directa-mente con esmalte metálico de color gris acero me impide acceder al número 244 de la calle Pujades. Esta puerta, dispositivo de tránsito, trata del presente, y del pasado en relación con el presente. No trato de ser visionario, excepto en la medida en que el futuro es inherente a la realidad del presente. Es sólo polémico de un modo indirecto. Acepto lo que para mí me parecen limitaciones intrínsecas de la arquitectura e intento concentrarme en los detalles difíciles más que en las abstracciones fáciles que se hacen de ella. Porque el arte pertenece a la inteligencia práctica. Como recoge Vincent Scully para Robert Venturi en una nota de abril de 1977 de sus predecesores. No a la especulativa; y nada puede sustituir el hacer las cosas.

NEGRO

 

He soñado con El Linotipista. Luna en Libra. Sol en Géminis. Ascendente en Virgo. Su cuerpo; lento y torpemente atraviesa el espesor de su tiempo. Y desde aquel punto del espacio, una visión diferente de todas, única y total: la vida que se desenvolvía en un tiempo tan pesado como el de la memoria ni tan ligero como el del espíritu. Un tiempo al paso del amor, al compás del esfuerzo, al unísono de la soledad y que al descomponerse el iris del momento último brilla como una teoría perfecta.

En un cuento escrito anteriormente y recogido con otros bajo el título Sobre el piélago (Ed. Imán, Buenos Aires, 1952) Rosa Chacel describe el trabajo de un ser humano que construye su casa y que, al final, ya cae por el hueco de la escalera recién terminada.

En enero de 1946 Gabriela Mistral, premio Nobel de Literatura, viaja de París a Roma en tren y permanece diez días como invitada de la embajada chilena1. Gabriela manifiesta a la prensa que se halla profundamente emocionada al reencontrarse con el pueblo italiano, con el que había vivido el sufrimiento fascista. El 30 de septiembre de ese mismo año, en otras vías de tren, Gerónimo Faló Villanueva alias El Linotipista es detenido y encarcelado en La Modelo de Barcelona.

El Linotipista. Nace un 5 de junio de 1922. Hijo de Manuel y Dolores, natural de Puebla de Hijar (Teruel), y vecino de Barcelona, en la calle Pujadas número 244. Anarcosindicalista de las Juventudes Libertarias (FIJL), el Movimiento Libertario Español (MLE) y la CNT. El Linotipista y Antonio Cano eran los enlaces fronterizos del Pirineo Oriental entre España y Francia para el MLE.

En los primeros días de septiembre de 1946 El Linotipista guía y consigue que Jaume Amorós Vidal, alias Liberto Amor, cruce la frontera y entre clandestinamente a Catalunya. Pero ha habido un imprevisto: El Linotipista ha sido detenido por orden de la autoridad franquista y encarcelado en La Modelo de Barcelona del 30 de septiembre de 1946 hasta el 20 de junio de 1947. Liberto Amor es también detenido y encerrado de diciembre de 1946 hasta julio de 1947. En el calabozo forman parte de la Comisión de Prensa que publicará diferentes revistas clandestinas entre las que se encuentra «Acarus Scabiosi».

A veces citada como Ascarus, Ascarus Scabieri, Acarus, a quien le pique que se rasque. Acarus Scabosi es una revista quincenal satírica escrita a mano en 1946, dirigida por Miguel Jiménez Rodríguez y dibujada por con una hermosa caligrafía. El Linotipista es quien las escribe todas a mano. Reimpresas dos o tres veces en papel recuperado por Juan Serna del sindicato clandestino de artes gráficas. Los boletines pasaron de célula a célula, y al menos una copia de estos salió de la prisión, el cual fue recuperado por Remedios Falceto y enviado a Francia. Le siguieron cinco números de Esfuerzo. Órgano de las JJ.LL. de la prisión celular de Barcelona (1947), donde colaboran Manuel Fernández Rodríguez y Germinal Gracia Ibars. Un número de 32 páginas de «Agora», presentado como la revista teórica de las Juventudes Libertarias.

Liberado con bastante rapidez, es El Linotipista quien contacta con el doctor Pujol Grua, que también ha sido liberado de la Modelo, cuando se reúnen con Josep Lluís Facerías. El marzo de 1948 El Linotipista pasa a la delegación de la FIJL del interior formada por Ramón González, Juan Sanmartí y Albert Alcácer por una ruta desde Madrid a San Sebastián. Instalado en Toulouse, milita en la Federación Local de la Confederación Nacional del Trabajo (FL-CNT) del Exilio.

Digámoslo de antemano: para el régimen español se trataba de «anarquistas», de «comunistas», de «rojos»; para Francia, singularmente, no son más que «mentes malhechoras». Malhechoras inocentes, además, puesto que tras varios meses de encarcelamiento que nada justifica han sido al fin liberadas en espera de un proceso que, al no existir base jurídica, no tendrá jamás lugar. Sin embargo, no por ello es regular su situación: ciertas se hallan amenazadas de medidas de expulsión, sometidas a residencia asignada, obligadas de presentación mensual a la policía. Prohibidos sus periódicos en lengua española, puestos fuera de la ley sus movimientos y de la Convención Internacional de Ginebra que las protege. Todo ello, no impide de soluciones nocturnas en imprentas chicas. Desde el exilio, cada cajista y linotipista pasa de ser profesional a poner sentimiento y emoción a cada uno de los renglones que compone. Las imprentas clandestinas más bien son entonces barricadas.

1.Fue recibida en Roma por la cultura. La escritora se trasladó a Nápoles para entrevistarse con el filósofo Benedetto Cloce.

 

CIAN

 

Entre los bosques, tras la frondosidad, vive la guerrilla anarquista española al lado de la comunista francesa y la inglesa al lado de la judía alemana perseguida.

El Movimiento Libertario Español nace en febrero de 1939. Aglutina a la CNT, la FAI y la FIJL. El 6 de junio de 1943, en Tourniac (Cantal) se organiza una reunión bajo la dirección de José Germán González (responsable de la Zona Libre) y José Berruezo Silvestre (de la Zona Ocupada).

El 9 de septiembre de 1943, desde Tourniac se acuerda divulgar el sumario de Juan Manuel Molina «Juanel» y Felipe Alaiz de Pablo abogando por un comité que se denomina «único representante del Movimiento Libertario» encabezado por Juan Bautista Albesa Segura y Fermín Tejedor.

El 12 de marzo de 1943, en la intervención en la Resistencia francesa donde trabajan centenares de anarquistas, se abraza el no pertenecer a los ejércitos y no intervenir en atentados. Solo en sabotajes para conservar la idiosincrasia propia de forma colectiva cuando la lucha adquiera cuerpo y empiece a participar de forma general el pueblo francés.

Entre el 8 y 13 de octubre de 1944, en un ambiente de euforia contando con la consiguiente caída de Franco, se organiza en Toulouse el primer pleno de regionales en libertad con la participación de 20.000 confederales exiliadas.

El 1 y 2 de mayo de 1945 se organiza un nuevo congreso de 442 federaciones locales en el Palace de la Quimique de París. Reúne a la confederación exiliada (23.353 anarquistas) y se nombra a Germinal Esgleas (compañero sentimental de Federica Montseny) secretario general.

El 1 de octubre de 1945 se organiza el pleno del MLE y de la CNT en Toulouse.

En agosto de 1946 se organiza un pleno de 730 regionales representando a 23.500 afiliaciones.

En el transcurso de estos congresos el MLE defiende un programa de resoluciones sobre estas diversas materias: socializaciones, colectivizaciones industriales y agropecuarias, municipalizaciones, inspecciones de trabajo, consejos de economía, bancos de crédito industrial y agrícola, enseñanza y exigencia de responsabilidades. Para todas aquellas personas que han dado apoyo directo o indirecto a Franco; indemnización a las víctimas del fascismo. Ante la actitud aliada de no-intervención en España, el MLE apela a la conciencia obrerista de los años treinta, alienta a la rebeldía e impulsa decididamente la resistencia armada de acuerdo con la organización armada del interior denominada Movimiento Libertario de Resistencia (MLR) o Movimiento Libertario Revolucionario (MLR) que empieza llamándose Movimiento Ibérico de Resistencia (MIR).

 

AMARILLO

 

Miércoles 2 de octubre de 1946. La verdadera inquietud del poder es traducida una vez más por la vileza editorial de La Vanguardia. En sus primeras páginas puede leerse:

«Barcelona.-Brillante recepción celebrada en conmemoración del «Día del Caudillo». (…) España renueva su profesión de fe en el Caudillo a los diez años de su ascensión a la Jefatura del Estado. (…) El Caudillo recorre las calles abarrotadas por el gentío.»

En su página número 6:

«Información del extranjero. Ayer terminó el proceso de Núremberg. Los procesados de Nuremberg, impasibles ante la sentencia.»

En una tipo de letra tan legible como la de un prospecto farmacéutico hay impreso:

«En lo que respecta a Albert Speer el veredicto estipula que fue el arquitecto de Hitler y su confidente personal íntimo; jefe de Armamentos y Municiones desde febrero de 1942. Empleó mano de obra forzada. Utilizó campos de concentración. Se opuso a la táctica de Hitler de «tierra calcinada» saboteando este plan deliberadamente lo que fue una circunstancia atenuante.»

En su última página, en formato cuartilla hay un anuncio de la Librería Occidente situada en el número 73 del Passeig de Garcia de Barcelona: 11 tomos de La historia de la Segunda Guerra mundial2. Su precio es de 660 pesetas al contado, o bien, 740 pesetas financiado a 10 meses por el franquista Banco Español de Crédito. Véase las dos distinciones de La especie humana, según la teoría de Charles Lamb: quienes toman prestado y quienes prestan.

El diario generalista más vendido por el fascismo español se convierte en una cámara de gran formato

«LA SITUACIÓN DE LOS ROJOS. Hoy no tienen ni siquiera el apoyo gubernamental, y allí nadie se preocupa de ellos.»

Ni siquiera son las palabras de un tío de esos que llevan un gorro de papel de aluminio. Tampoco se trata de la publicidad de la Casa Vilardell en plena Guerra Civil donde se ilustraban aviones italianos bombardeando la ciudad Condal3. Al régimen del caudillo se le ha ocurrido la idea… ¿Qué pasa si en vez de hacer fotos giro el objetivo? La imagen de un mundo al revés es todo un desafío.

Lo que vemos aquí es un juego de manos entre La Vanguardia del miércoles 2 de octubre de 1946 y el propio Franco. Ambos están esperando la realidad del exilio español en México cuando, en vez de una noticia, asisitimos a la manifestación de Prudencio Lerena. El cura provincial de Los misioneros del Corazón de María es el único admirable testimonio procedente de México. Su figura en torno a la fe y la justicia ocupa el pliego entero. Las apariciones marianas en España se convierten en las más numerosas del mundo. Una oleada de peregrinos piadosos llegan sin descanso y las apariciones son reconocidas de manera oficial por la Iglesia Católica. Ocurren milagros, sanaciones extraordinarias, inexplicables a ojos de los no creyentes. Son tantos como los años transcurridos en que la misma Virgen estaba todavía viva. No es casualidad, por tanto, que la Virgen de la Inmaculada Concepción sea patrona de España, en una festividad que se celebra cada 8 de diciembre. Las caras de las personas que pueblan el exilio y el lugar donde enmarcarlas ahora son expuestas a juicio de un pueblo español al que se le promete cómo se va a sentir cuando lea el discurso detrás del titular, inmortalizan la relación entre el exilio y la postal franquista. Ya no importa si la historia es verdadera o falsa. Ya el titular y su contenido no re-latan ningún hecho. Como si al analizar una guerra civil, sólo se hablase de generales, la postura del misionero -la iglesia, el vino, el amor, el terciopelo- va por estos derroteros, cayendo y desarrollando de esta manera previa a la página siguiente de la Lectura de las sen-tencias3 de los Juicios de Núremberg. La infección de fascismo es más grave que eso. Se hace una referencia rápida sobre el final de los juicios contra los dirigentes nazis, ocultando así, las connivencias nazi-fascistas del franquismo con los regímenes nazi alemán, y fascista italiano.

2. Edición en cartoné, 18x 27 cm, encuadernado en tela y oro, llevando, además, láminas en huecograbado, croquis, mapas y 300 páginas.

3. Los Almacenes Vilardell se instalaron en 1935 en el chaflán de la calle Condal con Vía Layetana. Se hicieron famosos por su venta agresiva y por insertar sus anuncios en La Vanguardia de Franco: “JUEVES IN-FANTIL. Hoy obsequiamos a los niños de los compradores con magníficos globos CASA VILARDELL”. Tras su cierre, en los años ochenta, el inmueble fue ocupado por una comisaría de la Policía Nacional.

 

NARANJA

 

En noviembre de 1998 la beatificación, en el curso del reciente viaje de Juan Pablo II a Croacia, del cardenal de aquella nacionalidad Alojzije Stepinac, ha suscitado un considerable revuelo de comentarios críticos en la prensa española. Bien está, pues, que ante la elevación de Stepinac a los altares se hayan escuchado, también aquí, voces discrepantes y argumentos en contra. Es el caso de Joan B. Culla, profesor de Historia Contemporánea de la Universidad Autónoma de Barcelona. En un contundente artículo, desde una perspectiva netamente periodística, la beatificación del cardenal ha sido puesta por el historiador como ejemplo de los aspectos más regresivos del actual pontificado. Todo ello en razón a la casi totalidad del episcopado español que calificó la guerra desencadenada por los franquistas de «cruzada» o de «plebiscito armado» y suministró generosamente a ese bando argumentos propagandísticos, respetabilidad internacional y la buena conciencia necesaria para culminar la matanza sin escrúpulos ni remordimientos.

«Explica tal vez que buena parte del clero anhelara venganza y castigo contra sus perseguidores. Pero, una vez finalizada victoriosamente la contienda, ¿no era el seguir insistiendo en «la impiedad satánica del bolchevismo» o en la amenaza de «las logias, la sinagoga y el komintern» un modo flagrante de aprobar la sangrienta represión en curso, los miles de fusilamientos de los años cuarenta?»

Se está refiriendo, claro está, a los cardenales Gomà i Tomàs o Ilundain, a los obispos Pla i Deniel, Eijo Garay o Arriba y Castro. Se pregunta porqué no han sido aún enmendados, ni se ha pedido un evangélico perdón por aquella indefendible connivencia con el fascismo. Silencio, mutis por el forro:

«¿Podrá algún día la Conferencia Episcopal Española ocuparse de ello, aunque sea en una breve pausa de sus campañas contra el aborto y contra el reconocimiento de la convivencia extramarital?»

Por otra parte, de lo que Joan B. Culla trata, en segundo lugar, de reivindicaciones que añade:

«mientras el caudillo croata ejerció su macabro mandato apenas cuatro años, el español lo hizo casi 40, sin que durante esas cuatro décadas le faltase ni un solo día el halago y la servil adhesión de numerosos mitrados, desde el inefable Aurelio del Pino, obispo de Lleida que, en 1955, acogía a Franco con la frase Digitus Dei est hic («el dedo de Dios está aquí»), hasta los injustamente olvidados Guerra Campos o Cantero Cuadrado, que, todavía en 1975, organizaban rogativas y movilizaban brazos incorruptos de santa Teresa para impetrar por la salud de su viejo héroe.»

Entre los innumerables puntos de vista que sobre Iglesia y fascismo recorre -enfrentándose muchas veces, nuestra piel de toro-, un ejemplo ilustrativo recogido por Joan B. Culla es el que hace de algunos trepas que siempre están a la vanguardia -es decir, en las cúspides burocráticas del espectáculo-: esos «intelectuales» teóricos y teorizadores. El historiador no confiesa, enuncia como es, ha sido y será eternamente, y de este modo, la temporalidad adopta un valor próximo al del tiempo trágico:

«Se objetará que, a diferencia de lo ocurrido en la Europa hitleriana, aquí no hubo cámaras de gas ni hornos crematorios ni -el argumento está de actualidad- tampoco genocidio propiamente dicho. Sin embargo, y como ha recordado cínicamente el librero Pedro Varela en su reciente juicio en Barcelona, la joven Anna Frank, igual que otras muchas víctimas del nazismo, no murió gaseada ni tiroteada, sólo «de tifus». Y bien, ¿constituye esta circunstancia algún atenuante para sus asesinos? No, del mismo modo que no existe ninguna diferencia moral relevante entre exterminar judíos porque son «infrahombres» y matar o dejar morir a izquierdistas porque encarnan «la anti-España». Pues si el arzobispo Stepinac no impidió lo primero, el episcopado español asistió impasible y mudo a lo segundo.»

En este domingo 14 de agosto de 2022, mientras escribo, al ritmo de un linotipista, miro al suelo del bar y me quedo absorto con otro artículo de este mismo día: Los primeros pasos, de Juan José Millás:

«No somos conscientes de lo que nos decimos con las manos porque tenemos privilegiado el habla como instrumento de comunicación, pero ahí están las bofetadas, las caricias, los abrazos, los puños, el entrelazado de los dedos, los rasguños de las uñas, mil cosas en fin. Con las manos contamos el dinero y calculamos el peso de la fruta y levantamos a los bebés hasta el techo y hasta hemos inventado el piano y el violín y la guitarra, entre otros, para dar a las manos la oportunidad de mostrar las habilidades que tienen en potencia.»

VERDE

 

Llegados a este punto, echemos una mirada a las artes gráficas. Creo llegado el momento de hablar de la linotipo; dejando de lado a los amos de las imprentas barcelonesas y sus lacayos ya desaparecidos.

¡Aquí hay que definir campos! Mis inicios como cajista, grabador, impresor y encuadernador se remontan en 1995, en una Minerva a pedal semiautomática de Talleres Gráficos A. Sanpons, situado en la calle Marqués de Barbera números 1 y 3 del Raval de Barcelona. La imprenta tiene 150 años. Fundada en 1844 sale al paso de trabajar para la cartelería del Gran teatre del Liceu. Me incorporo en plantilla en 1995, un año después del incendio del 31 de enero. Somos un taller de cuatro impresores, un jefe de producción alias “el manco” y una propietaria. Mi salario de oficial maquinista era de 100.000 pesetas. Podemos… más, ¿para qué? ¡Es conocido por todos! No se trata de sistemas, instituciones ni sectas. Con miras a sacar la producción y ayudar a los compañeros, había fraternidad entre nosotros. Juanjo era el único operario de nosotros cuatro que había trabajado de linotipista ya que dichas máquinas desaparecieron en Barcelona a mediados de los años 70. El mundo de las artes gráficas ha ido constantemente incorporando a su quehacer nuevos mecanismos hasta desembocar en la diversidad actual.

Una linotipo, parecida a una máquina de escribir, produce en una hora lo que seis cajistas en una jornada de ocho. La linotipia es la primera máquina de componer líneas bloque. La temperatura del metal durante el trabajo debe mantenerse lo más baja posible con tal de que fluya libremente, pues si se calienta demasiado salen líneas porosas, flojas, huecas y sin consistencia alguna y se atrancan continuamente dentro del molde. Todo esto a parte de que perjudica notablemente a las matrices el exceso de temperatura en el metal. Para el libre movimiento del émbolo dentro del tubo es preciso que se limpie con frecuencia, pues los residuos y escoras que el metal va dejando se convierte en un polvillo negruzco que se adhiere con facilidad y que llega hasta cegar las ranuras, impidiendo al principio que baje con la necesaria rapidez al empujar el metal y acabando por ocasionar el atrancamiento del émbolo dentro del tubo.

Para la limpieza de éste se usa una varilla en cuyo extremo tiene un semicírculo cuya medida se adapta a la cavidad del tubo y con el que se rasca repetidamente sus paredes, cuidando también de que no se obstruyan los agujeros por los que penetra el metal en él. Esto puede observarse introduciendo en ellos con frecuencia un alambre en todos sentidos. La limpieza del émbolo debe hacerse con un cepillo metálico. Lleva la palanca del émbolo en su punto de contacto con el crisol una placa cuadrada cuyo objeto, al chocar con otra palanca que está debajo de ella, es impedir su descenso cuando funciona la máquina sin línea o está ésta mal justificada. Esta última palanca va hasta la delantera y tiene su extremo detrás del aprisionador de la derecha, que la aparta automáticamente al justificarse la línea y dejando paso libre al émbolo. Si a pesar de estar la línea bien justificada no jugara la palanca lo suficiente, debe graduarse por el tornillo que lleva en su extremo. La acción del émbolo va regida por la séptima excéntrica, y la fuerza de su empuje se la proporciona el muelle que va desde su palanca a un gancho situado en la parte inferior de la máquina, entre los huecos de la columna.

El expulsor consiste en una lámina de acero cuya única misión es la de sacar la línea del interior del molde y acompañarla hasta el galerín.

Mientras que en 1884 el alemán Ottmar Mergenthaler inventa la linotipia5, en la imprenta de Eduardo Cuesta y Sánchez de Madrid se publica la obra de José Giráldez Tratado de tipografía (1884), en cuarto, obra de conocimientos superiores a las de José Singüenza y Vera6 y Serra y Oliveres7. Por lo que respecta a la creatividad, de Antonio Serra y Oliveres abrazo sus temas y sus ideas. Los impresores transmitimos a la memoria los hechos. Es imposible asegurar la época en que la humanidad ha empezado a transmitir sus ideas por medio de la escritura. Misteriosa a día de hoy y aun para quienes la practicaban en sus inicios. Esta escritura llamada escritura del pensamiento, expresa una acción. En tal estado se halla el arte, cuando repentinamente se presenta un genio, llamado Tahid o Thot, secretario de Misraim uno de los supuestos primeros inventores de la escritura de los sonidos en Egipto.

 

5. La linotipia revoluciona y mecaniza la composición tipográfica y, con ella, especialmente la edición de periódicos, por lo que es posible que un número relativamente pequeño de operadores compongan muchas páginas diariamente. Antes de la invención de la linotipia en 1884, los periódicos se limitan a ediciones de ocho páginas.

6. La En 1811 se publica el primer manual español sobre tipografía, Mecanismos del Arte de la Imprenta, del que se hacen dos ediciones.

7.Para quienes sienten devoción por los antiguos maestros inteligentes en el arte tipográfico os diré que, en 1819 nace en Barcelona Antonio Serra y Oliveres, notable, entre otras cosas, por haber modificado la caja española, hasta entonces con las habituales dos piezas, caja alta y caja baja, convirtiéndolas en una sola. En 1852 se publica en Madrid su Manual de la tipografía española.

 

VIOLETA

 

Me parece adecuado terminar con la descripción de El Linotipista, para que, en el tiempo del pensamiento, la palabra «linotipista» quede perenne e infinita, y la actividad de la misma sea recorrida en mil millones de contemplaciones.

El pueblo de España no debe nada a Churchill. Los vencedores de Hitler ni siquiera supieron sobrepasar el Pirineo. La oposición al franquismo puso su vida. Muchos luchando en el Rhin, pensaban en las orillas del Manzanares o el Ebro. Berlín significaba Madrid, Barcelona. Hitler, Franco. Nos descubrimos solos frente a un franquismo fuerte de sus nuevos amigos y frente al abandono de nuestro pueblo que ahora perseguía sol, dinero y folklore detrás de unas fronteras que no supieron franquear cuando el deber se lo exigía. La Guardia Civil no aplicaba discriminación alguna, ya se tratase de la clase trabajadora que reclamasen mejores condiciones de vida, o la estudiantil desarmada, silenciosa; la Guardia Civil mataba. El estallido de bombas contra delegaciones turísticas españolas en Copenhague y Milán reafirmaba la decisión de una España en el exilio frente a la invasión anual de ese turismo indiferente a los problemas sociales que toma a su pueblo por un serrallo de presupuestos modestos. Se reedita y distribuye la foto del caudillo en visita a Hitler en la frontera francesa, que acompañaba la peana: «turista francés ¡recuerda! ¡Se muere!»

El Linotipista muere en Toulouse el 26 de mayo de 2010. …Y así transcurren los años, hasta la tranquila religión del interés de hoy. Las consecuencias perversas de la modernidad.

VIOLETA

 

Faló Villanueva; Gerónimo (El Linotipista). Número 244 de la calle Pujades de Barcelona.

Sanpons; Talleres Gráficos A. Números 1 y 3 de la calle Marqués de Barbera, del Raval de Barcelona.

Vilardell; Almacenes. El chaflán de la calle Condal con Vía Layetana de Barcelona.

Occidente; Librería. Número 73 del Passeig de Garcia de Barcelona.

Cipriano; Damiano. La resistencia libertaria. Rústica. 578 pp. Publicado en Bruguera. Esta primera edición se terminó de imprimir en Barcelona en el año 1978.

Cortina; Simón. La CNT en el exilio francés. Polémicas, enfrentamientos y divisiones. Publicado en la revista Polémica. Nº 4-5, Esta primera edición se terminó de imprimir en Barcelona en el año 1982. Apartado de correos 21005, 08080 Barcelona.

Molina; Juan Manuel. El movimiento clandestino en España 1939-1949. CNT. 522 pp. Publicado en Editores Mexicanos Unido. Esta primera edición de 3000 ejemplares se terminó de imprimir en México en el año 1976.