CUADERNO NEGRO, caminando por las calles de New York me doy de narices con las Silent Way Sessions de Miles Davis. Hay un momento en la sesión de 1969 cuando Miles está hablando con el baterista Joe Chambers y dice algo así como: «¿ves eso? ese piano eléctrico de allí.» En aquel entonces, eso no es algo que ves normalmente en una sesión de jazz. «Nunca has visto eso, ¿verdad?», dice. «Bueno, todo es hermoso. Todo es hermoso «. En un momento, Davis incita a Chambers a tocar algún tipo de pulso que se repite todo el tiempo, que no suena como ‘ting-ta-ting’, un guiño despectivo a un patrón de platillos de paseo oscilante, a favor de un bucle que no se rompe y no suena cursi.
BSKSH 1301. Traumnovelle, en lloc de Viena
BSKSH BOSKE SIN HOJAS, no es ni campo ni es ciudad.
La idea de un tejido. Boske. Buskar. Poema. Programa.
Fuga. Desert. Volvemos a tejer con los vinilos.
Ese lugar donde no llegan los rayos de sol.
Allá donde se alcanzan las notas.
, «UPPER EGYPT SERIES,
planchados con agujero de bala.»
CUADERNO ROJO, hay obra orig. Everything’s Beautiful (2016), de Robert Glasper. 12′ LP. Álbum. Publicado en EEUU por Blue Note en 2016.
, he jugado con esa necesidad de establecer una imagen en la que Robert Glasper se identifica naturalmente con Davis, quien habría cumplido 90 años este jueves. Algunas de las primeras líneas de diálogo en «Miles Ahead» encuentran al Sr. Cheadle, como Davis, rechazando bruscamente la palabra «jazz» y encogiéndose de hombros. Fuera de las expectativas arraigadas en el pasado. El raspador característico de Davis aparece en «Everything’s Beautiful» con más frecuencia que su cuerno. La pista de apertura incluye un conjunto de instrucciones para sus acompañantes durante las sesiones de finales de los 60 y principios de los 70. La presente nota se ha hecho a través del kollage, de personajes separados de sus plantillas narradoras, espacios que probablemente no existen, pero que de algún modo deberían haber existido. Varias veces se oyen tijeretazos de voces entrecortadas. De todas formas, acabarán recortándose con unas tijeras, en una delicada blandura, un pie de nota herida. No se me escapa que presentar estos fragmentos de manera seguida desvirtúa en cierta medida su sentido original.
